Urbanización La Fresneda, a más y mejor
Mi deseo es que esta carta sirva para agradecer, más que felicitar, a un grupo reducido pero animoso y entusiasta de personas que hacen, muchas veces solitas, que la urbanización de La Fresneda sea un maravilloso sitio para vivir.
Claro que me refiero a la directiva de la asociación de vecinos, a todos ellos, con su omnipresente presidente a la cabeza, capaz de estar en todas las partes a la vez, pendiente de todo y de todos. Tanto cargan como descargan, tanto buzonean como buscan colaboraciones, socios, aportaciones, reparten bollos preñaos o chocolate en la plaza, suben a escaleras y llevan cosas al almacén, piensan y organizan, buscan y encuentran. Todo, capaces de resolver cualquier roto o descosido.
De su arduo e intenso trabajo disfrutamos todos los vecinos. Tanto aquellos pocos que nos conformamos con pagar la escasa cuota de 30 euros al año (pagadera en dos semestres, todo sea para que no parezca caro..., ya ven) como otros muchos que nada aportan (me consta que aun los hay que por simple desconocimiento). Incluso algunos «negocios» que se llenan de actividad sin más contraprestación que la buena voluntad (que a veces no es mucha, ya se sabe).
Las fiestas del Corpus, en junio, están más que bien hechas. Son completas. Con actividades para niños y mayores, de juego y de cocina, de música de estilo variado y diverso, de artesanía, de gastronomía, de mucha diversión y muchos fuegos en el cielo.
Las actividades de Navidad han sido simplemente increíbles. Muchos días llenos de teatro para niños, de cine y talleres, de música de cámara y de música actual, de rastrillos solidarios, iluminación navideña y, claro está, de cabalgata de Reyes con chocolatada gratuita incluida. Sólo ver las colas de niños y sus caras ante los Reyes Magos motiva a agradecerles esto y mucho más.
Pero más allá de los detalles de sus «hazañas» (término que viene de hacer, pero de hacer algo ilustre y especial), quiero destacar, porque es lo realmente importante, su capacidad de hacer comunidad, de hacernos más que vecinos ya amigos.
Efectivamente cuando allá por el año 2000 vine con mi familia a La Fresneda me atraían sobremanera sus atributos estructurales: las casas, los jardines, las calles, los parques, la ubicación y comunicaciones, la tranquilidad e independencia, el club deportivo, todas esas enormes cualidades que tiene este magnífico lugar.
Pero muchos amigos y yo mismo pensábamos en ese tópico de la «ciudad dormitorio», esa forma de vivir donde cada familia en su casa y poco más que coincidir comprando el pan con nadie sabe quién.
Una forma de vivir coja, de gran comodidad, con buenos equipamientos, muy familiar, sí, todo eso sí, pero carente de relaciones con tus vecinos. Todo menos comunidad.
Hoy, bueno ya antes de hoy, esto no es así. La urbanización de La Fresneda ya no está coja, ya no es sólo una casa con jardín en un lugar tranquilo y cercano a la ciudad, ya es una comunidad de vecinos, y en muchos casos de amigos. Y en esto nada tiene que ver lo inmobiliario, todo, todo es mérito de este ilusionado e ilusionante grupo de vecinos que empujan por la asociación de vecinos, que con su lento pero constante, de bueno a excelente, trabajo han conseguido reunir a todos los vecinos de La Fresneda con sus hijos en los hinchables, con sus vecinos en las mesas de la fiesta, todos mirando al cielo del parque a las doce de la noche de los fuegos, y conociéndose unos a otros, compartiendo asiento en el centro cultural ante una buena obra de teatro o actuación musical de calidad.
En resumen, a vernos, a conocernos, a hablar y a reír juntos, a ser amigos y sentirse muy cómodos y a gusto. En mesas cada vez ocupadas por más y más gente, personas que comparten gracias a vosotros.
Todo esto no iba en el precio de mi casa, sino que ha sido un excelente regalo de la asociación de vecinos. Por eso y por muchas cosas más, gracias de corazón.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

