"Cepa de oro" al argayo de la calle Clarín
La Junta Local de Hostelería de Cangas del Narcea ha tenido a bien distinguir este año 2015 al arquitecto don Emilio Llano con la "Cepa de oro" que anualmente otorga dentro de los actos de la ya tradicional Fiesta de la Vendimia.
Desconozco las razones que han animado a los hosteleros cangueses para otorgarle tal distinción a don Emilio Llano. Pero como vecino de la calle Clarín de Cangas del Narcea sí que aseguro que me sorprende y molesta la falta de oportunidad y sensibilidad mostrada por la Junta Local de Hostelería con esa decisión.
Aplaudo, celebro y hasta disfruto de las múltiples actividades organizadas por la hostelería canguesa. Pero debería saber su Junta Local, y eso le haría sopesar seguramente más la decisión que ahora ha tomado, que más de 40 familias de la calle Clarín o de un centenar de vecinos de Cangas del Narcea, dicho de otra manera, llevamos casi tres largos años sufriendo las consecuencias de un desastre que, en forma de argayo, fana o desprendimiento, la madrugada del 22 de enero de 2013 arrojó decenas de toneladas de lodo y piedras contra nuestras casas, las de los edificios del número 9 al 15 de la calle. Algunas de esas familias han estado más de quince meses (casi quinientos largos días) desalojados de ésa su casa, de su vivienda habitual. Y el resto, amenazados con inminente desalojo, dada la peligrosidad e inestabilidad del talud donde se originó la fana. Tan sólo una actuación de emergencia subsidiariamente financiada por el Principado y ejecutada por el Ayuntamiento de Cangas ofreció una solución provisional que permitiera el regreso a nuestras casas en la primavera de 2014. Aun así, seguimos con la angustia de saber que ha sido y es una solución provisional, y que la definitiva estabilización del talud, y con ella nuestra tranquilidad, la hemos tenido que ir a buscar a los tribunales (al menos, los vecinos de los números 11, 13 y 15 de la calle Clarín), ya que nadie se hacía responsable del desaguisado y mucho menos movía un dedo para solucionarlo.
Me resulta difícil creer que la Junta Local de Hostelería de Cangas del Narcea, a la hora de sus deliberaciones, si las hubo, para otorgar esa "Cepa de oro" no haya tenido en cuenta el conflicto, por decirlo de alguna manera, que soportamos los vecinos perjudicados de la calle Clarín, pues siempre fue público a quiénes demandábamos y con ello exigíamos el arreglo definitivo. Pero aún me cuesta más entender que nadie en esa Junta haya tenido conocimiento de que en sentencia hecha pública el pasado 14 de septiembre de 2015 el señor juez de Cangas del Narcea estima la demanda presentada por 24 familias canguesas, declara a don Emilio Llano uno de los responsables del desprendimiento y le condena solidariamente, junto a otros, a la ejecución de los trabajos necesarios para estabilizar de forma permanente y definitiva el talud donde tuvo lugar el mismo y a la reparación de los daños causados en los edificios.
Así pues, el señor juez le condena y la Junta Local de Hostelería le otorga la "Cepa de oro" apenas una semanas después. Es lo que hay y, mírese como se mire, cuando menos constituye una inoportuna decisión y, desde luego, una nada brillante toma de partido por parte de la Junta Local de Hostelería, que de la inexcusable aparente ignorancia del problema que afecta a un buen número de sus vecinos pasa incluso al menosprecio para con ellos otorgando su emblemática distinción anual a uno de los ya declarados responsables.
Por si acaso la "Cepa de oro" 2015 es, en realidad, un intencionado reconocimiento personal a modo de desagravio, una puntualización: podría la anteriormente mencionada sentencia ser fuente de inspiración para otorgar nuevas distinciones en próximos años; hay más condenados.
Emilio Arbas García, vecino de la calle Clarín, 13
Cangas del Narcea
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

