La Nueva España » Cartas de los lectores » Señor Caunedo, no hay otra, dimitir

Señor Caunedo, no hay otra, dimitir

9 de Noviembre del 2015 - José Viñas García (Oviedo)

Cómo decírselo sin que parezca que quiero hacer leña del árbol caído: señor Caunedo, puede defenderse en los tribunales si ve que todo es una campaña orquestada contra usted, pero la dimisión es irremediable. En política no se está para mantenerse a capa y espada, porque, de ser así, las críticas y acusaciones que ha recibido hasta ahora pasarían a convertirse en posibilidad muy real a ojos de los demás, ya que cargos públicos como el suyo sólo deben ser considerados cuando están para servir a los demás y no para servirse uno mismo, como pareciera si usted se aferra a él.

Todos comprendemos que les cueste tanto dejar el "ruque", llevan toda la vida en él, no saben hacer otra cosa. Además, nadie les daría fuera de la política los sueldos, dietas, viajes y prebendas que consiguen de alcaldes, concejales o cualquier otro cargo político, no porque no se hayan dedicado a sembrar afinidades, conseguidas después de los muchos años que llevan en el poder, sino porque, al mismo tiempo, dejaron al descubierto lo ineptos que son. La vida pública necesita cosa diferente a ustedes, para reparar y mejorar todo cuanto ustedes han desaprovechado. ¿No ven cómo han desprestigiado a toda la clase política y arruinado a los ciudadanos a los que se debían, mientras ustedes medraban y alardeaban de billetes al aire o mariscadas aberrantes?

Me importa poco su partido, porque, como tienen por costumbre, seguro le mandarían mensajes de ánimo en vez de animarle a dimitir. El único perjudicado es su partido, y usted debiera ser el primero en irse para no hacerles esa faena a sus compañeros. El mundo, señor Caunedo, no se acaba porque usted deje de vivir de nuestros impuestos, ya lo hizo durante demasiado tiempo. Además, a usted quién le dice que le necesitamos. ¡Váyase!, demostrando a todos que usted es un hombre de pies a cabeza, y que aunque fuera un alcalde y concejal entregado a la causa (a la suya) también puede ganarse la vida desempeñando cualquier otra actividad sin que tengamos que pagarle el sueldo nosotros toda la vida.

Creo que no fue mal alcalde, claro que para mejorar lo anterior poco hacía falta. Cuando se desprendió del poder que Gabino ejercía sobre usted, se convirtió en un señor; ahora demuéstrelo y sepa aplicarse a sí mismo el código ético de responsabilidad política sin ese mantra de esperar a que la justicia decida.

Cartas

Número de cartas: 49684

Número de cartas en Abril: 53

Tribunas

Número de tribunas: 2195

Número de tribunas en Abril: 1

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador