¡Qué sonrojo! y ¿qué alivio?
Somos la junta directiva de la AMPA del IES La Ería, en Oviedo, y los pasados días 5 y 9 de noviembre vimos con extrañeza dos artículos firmados por don Javier Fernández, en LA NUEVA ESPAÑA en los que se hacía referencia a un problema con el profesor de Inglés de dos grupos de Inglés de "nuestro" instituto.
El titular del primero de los artículos era "Veinticuatro alumnos de La Ería, sin clases de Inglés desde principios de curso". Tras este titular, el texto continuaba: "Los padres exigen..." y algo más adelante figura entrecomillada una frase que se atribuye a los padres, "han perdido más de 50 horas lectivas, prácticamente un trimestre". Nosotros, como representantes del colectivo de madres y padres de los alumnos del centro, no pudimos más que sonrojarnos al leer cosas tan alejadas de la realidad, y pensamos que debemos realizar algunas puntualizaciones.
Un grupo de padres y madres no son "los padres", ya que, estando en su perfecto derecho a reclamar y proceder como estimen oportuno, serán "unos padres" mientras no hablen como representantes de la AMPA (y quizá ni en ese momento deberían ser más que eso).
El periodista no ha contactado con la AMPA (sólo hay que preguntar en el centro o a Google), ni ha corroborado la información con el equipo directivo del instituto. Ambas afirmaciones son falsas, el curso comenzó con normalidad y el profesor de Inglés no fue nombrado jefe de estudios adjunto hasta el día 5 de octubre, pasando a desarrollar sus nuevas responsabilidades desde el día 10 de ese mes, momento en el que se inicia el proceso para su sustitución.
Además, el artículo se publica con fecha 5 de noviembre, cuatro semanas después de iniciarse el incidente y supone la pérdida de no más de dieciséis sesiones lectivas (cuatro semanas, a cinco sesiones semanales, menos el 12 de octubre, un puente y una jornada de huelga).
Dieciséis sesiones son, sin duda alguna, muchas más de las necesarias para resolver el problema, y la Consejería, la dirección del centro o ambas podían haber mejorado su tiempo de reacción.
Pero dieciséis no son "más de cincuenta" y cuatro semanas no son "casi un trimestre"; de hecho, desde el principio de curso hasta la fecha de publicación del artículo sólo habrían tenido treinta clases de Inglés.
En el artículo se cita como fuente a don Mario Prendes, padre de un estudiante de cuarto de ESO, quien no nos consta lo haya desmentido. Dado que éste era conocedor de los hechos, nos hace concluir que o no los explicó con claridad, los tergiversó o se los tergiversaron.
Nos resulta extraño que el artículo recoja cómo ese grupo de padres acude el día 28 de octubre a reclamar al inspector del centro en la Consejería de Educación, cuando en una asamblea de la AMPA celebrada el día anterior (27 de octubre), y a la que acudieron varios padres del grupo afectado, se informó a los asistentes de las gestiones realizadas el día 25 por algunos miembros de esta directiva respecto al tema: reuniones con la dirección del IES, los funcionarios de la sección de personal que deben sacar la plaza para ser cubierta por un interino y con el inspector del centro, que nos comunica que se pondrá en contacto urgente con el director general de personal docente.
Se informó, además, de la solución del problema, ya que de una u otra forma el mismo quedaría resuelto el martes 8 de noviembre, bien asignando un profesor interino al centro o bien devolviendo al actual jefe de estudios adjunto a las aulas, buscando un sustituto para ese cargo.
En el segundo artículo, fechado el día 9 de noviembre, se recoge que la Consejería ha cubierto la vacante y, esta vez sí, el periodista parece contactar con la dirección del centro, que hace un comentario al respecto, pero sigue sin hacerlo con la AMPA.
En el artículo se recogen palabras nuevamente de don Mario Prendes, que manifiesta "lo único que hicimos fue defender los derechos de nuestros hijos". Pues, querido Mario, aunque la buena intención se te supone (al menos nosotros lo hacemos sin dudarlo), tus declaraciones en prensa no han sido convenientes para el colectivo de padres. Por un lado, las gestiones en la Consejería eran ya innecesarias en esas fechas; por otro lado, los titulares, de los que no eres responsable, son inciertos. Como podrás comprender, esto no ayuda a quienes tengan que volver en el futuro a la Consejería de Educación (personal, inspección, etcétera) en nombre de las familias de La Ería en defensa de los hijos de todos.
Desde nuestro sonrojo, y a pesar de no tener ninguna responsabilidad directa, queremos aprovechar estas líneas para agradecer la atención por parte del personal de la Consejería de Educación y pedir perdón por las informaciones erróneas recogidas en prensa: aunque desde dirección se pudo nombrar al jefe de estudios en julio y no generar este problema, y, desde personal, se pudo actuar con mayor diligencia para cubrir la vacante generada, eso no hace cierto el titular de prensa. Y puestos a repartir responsabilidades, el mismo tampoco fue confirmado en otras fuentes antes de publicarse.
Nosotros, la junta directiva de la AMPA, animamos al grupo de padres que han demostrado preocupación por sus hijos a mostrar la que, sin duda, tienen por todos los estudiantes de nuestra comunidad educativa, involucrándose en la AMPA y aportando sus ideas y su tiempo en beneficio de los importantes, nuestro hijos.
Estaremos aliviados si antes de que nosotros abandonemos nuestras responsabilidades, sabemos que las dejamos en manos de gente entusiasta y comprometida. Los usuarios del banco de libros del IES lo agradecerán, al igual que los alumnos que se gradúan cada año, los que participan en actividades extraescolares o van de viaje de estudios, los padres que se verán representados en el Consejo Escolar o en la comisión de convivencia o los muchos que llegan desorientados ante todo tipo de incidentes en el centro. Ánimo, es vuestro turno, un mal paso lo tiene cualquiera, lo importante es aprender de ellos y perseverar.
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