El agente del Código 14 miente
El problema en Pola de Laviana ya no es la inhibición por parte de quien no debiera inhibirse ante el caos circulatorio de vehículos, cuyo resultado es único en Asturias; es que, por decirlo, quien escribe ha sido amenazado de atropello por parte de un individuo que algo tendrá que ver en el cataclismo de los aparcamientos en esta localidad.
Denunciada la amenaza en su día, el Ayuntamiento, por boca de su entonces secretaria, me dice que sería mi palabra contra la del individuo de la amenaza de atropello. Lo que quiere decir que nuestra democracia ampara las tropelías y el abuso de autoridad. Y como la autoridad tiene más crédito que el ciudadano en caso de un careo, un juicio o lo que fuera, quien llevaría las de perder sería uno y el funcionario municipal quedaría libre para seguir altivo e intocable.
Ante la imposibilidad de «cogerme» incumpliendo las normas de circulación con mi vehículo, estacionando sobre pasos peatonales, esquinas, aceras, vados, plazas y otros espacios, como tanto se da en esta población, no diré que con el visto bueno de quien no debiera verlo, pero sí con la transigencia que diferencia a unos de otros, algunos miembros de la llamada Policía Local se toman la justicia por su mano y hacen uso y abuso de su autoridad inventándose motivos para denunciarme.
Así, este día 15 pasado recibo una notificación de denuncia, impuesta por el agente del Código 14, al que no conocemos, pero presiento que le está haciendo el caldo gordo a alguien o pagando favores que él sabrá por qué.
El hecho es que el agente del Código 14 miente descaradamente, haciendo uso y abuso del poder que le da el uniforme de Policía Local de Laviana.
Miente denunciando un hecho que no fue ni ha existido, por tanto, inventándoselo. Lo cual, para un cargo, es prevaricación y abuso de autoridad.
Miente haciendo constar que por «parar el vehículo, obstaculizando gravemente la circulación». Miente porque en la calle que indica nunca he detenido mi vehículo. Y su mentira es mayor al decir que el conductor era ausente.
Miente haciendo constar lo que no es cierto. Y eso lo sabe ese policía, que miente de forma tan descarada. Por lo que debiera el organismo del que depende intervenir y aclarar las cosas. En este caso, el Ayuntamiento.
Miente descarada e hipócritamente, denunciando un hecho que no fue cierto.
Y esto es un atropello de autoridad e impunidad del rango.
Miente, igual que en otros tiempos mentían quienes denunciaban a vecinos a los que no les dejaban vivir en paz. Refiero a la primera época del franquismo. Este agente del Código 14 miente como aquellos canallas que denunciaban injustamente.
Miente amparándose en la disposición de que ahora, al denunciar, están exentos de dejar advertencia de la denuncia. La ley ya se ve quién la rige. Y quién la aprovecha para demostrar quién es quién en este pueblo.
Miente el agente del Código 14. Nunca el vehículo denunciado fue estacionado en la calle que denuncia. Y miente doblemente al decir que el conductor estaba ausente…
Ante tan descarada mentira, que señalo públicamente para que se sepa a quién tenemos representando la ley, me pregunto si, dado que la denuncia fue previa a la Nochebuena, no estaría sufriendo alucinaciones por alguna ingesta nociva y excesiva que le hacía ver lo que no era.
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