El Rey y la ley del aborto
Sobradamente sé que es comprometer al Rey pedirle, como hace la web www.majestadnofirme.com, que no firme la ley del aborto. Pero el Rey, como cualquier persona de carne y hueso que se tenga por honorable, debe definirse si no quiere que se le tache de ambiguo o de persona con doblez. Deberá plantearse hasta dónde llega su responsabilidad y el valor de su testimonio y actuar en consecuencia.
Tiene dos opciones: O negarse a firmar la ley del aborto y ser consecuente con la fe que dice profesar y, por tanto, con su honorabilidad personal; o firmarla, lo que llevaría a que cualquiera pudiera tacharlo de abortista con todo el derecho, por favorecer el aborto a través de una ley.
Sé que es una situación difícil para él; pero al fin y al cabo, todos los ciudadanos hemos tenido que enfrentarnos en nuestra vida con situaciones difíciles, en las que tuvimos que efectuar una elección y cargar con sus consecuencias.
La decisión del Rey nos hará ver dónde tiene puesto el corazón.
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