Érase una vez un circo sin animales
Desde los tiempos de los romanos, los circos han estado siempre en nuestra vidas. En la antigüedad la diversión que proporcionaban eran matanzas, entre varios animales, entrenados para matar, o bien entre hombres y animales. Esto ha ido cambiando con el paso del tiempo. Aun así, los circos siguen enfocando su diversión hacia los animales, no matándolos, pero sí maltratándolos y entrenándolos para hacer trucos antinaturales. Por ejemplo: ¿Qué hace un elefante jugando con balones? Este animal debería estar en su hábitat natural, y no siendo en parte ridiculizado.
Por otro lado, cuando acaba la función, estos animales son encadenados o enjaulados y no se les da la comida necesaria en muchos casos.
Ahora, al haber más agrupaciones animalistas, esto se ha dio erradicando poco a poco, e intentando convencer de que un circo sin animales también puede ser entretenido, como es el caso del Circo del Sol.
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