¿Ciudadanos de segunda?
Langreo es tristemente conocido por ser uno de los municipios españoles con mayor tasa de despoblación y envejecimiento, así como por ser uno de los más contaminados de Europa. Alguno podría pensar que, lógicamente, el Ayuntamiento está tomando medidas para evitar que Langreo se convierta en un pueblo fantasma. Pues bien, nada más lejos de la realidad. Hace unas semanas nos levantábamos con la noticia de que el Ayuntamiento de Langreo ha decidido, sin contar con los vecinos, eliminar el servicio de Renfe Cercanías en Sama, Ciaño y El Entrego, pues la línea terminaría en La Felguera, cosa que, por cierto, supimos por la prensa y no por ningún representante del Ayuntamiento.
Algunos tuvimos que cerciorarnos de que no era 28 de diciembre y quisimos creer que era una broma de mal gusto. Sin embargo, obtuvimos confirmación de que, en efecto, casi 900 personas al día, vecinos de Sama, Ciaño y El Entrego, dejarán de poder contar con su medio de transporte habitual. Nos dicen que eliminar los pasos a nivel es un mandato europeo. Que nos darán alternativa. Que podremos utilizar Feve desde La Felguera (¿la misma Feve que no presta servicio porque no tiene personal?).
No me es posible entender cómo se puede negociar algo tan importante a espaldas de los vecinos. Si es cierto que esto se debe a un mandato europeo, ¿no debería el Ayuntamiento informar debidamente a los ciudadanos e intentar buscar una solución que no pase por dejar a estas personas incomunicadas y sin servicio de transporte público sin ningún tipo de explicación o alternativa? Sinceramente, algo huele a podrido en Langreo cuando hay tanto empeño en cerrar tratos con Adif con nocturnidad y alevosía y lo más rápido posible. Si los vecinos salimos perdiendo con esto... ¿quién sale ganando?, ¿quién saca algo de dejar incomunicado a medio municipio?
Por otro lado, no comprendo cómo en tiempos en los que se busca fomentar el transporte público y reducir la contaminación, aquí se apueste por todo lo contrario: suprimir un servicio que funciona perfectamente para obligar a los vecinos a utilizar el coche. Porque, no nos engañemos, ¿quién está dispuesto a tener que hacer transbordo en La Felguera, como proponen, para ir a Oviedo? ¿Quién a ver cómo un viaje de unos 40 minutos de El Entrego a Oviedo se convierte en una odisea de más de una hora? ¿Quién va a querer cruzar el puente de la Feve en Ciaño a las siete de la mañana en invierno, que está en pésimas condiciones, alejado del pueblo y mal iluminado?
Además, contar con el servicio de Cercanías fomenta que mucha gente que trabaja en Oviedo, Avilés o Lugones, por nombrar sólo algunos lugares, opte por vivir en Langreo, pues el tren les permite desplazarse fácil y rápidamente hasta sus puestos de trabajo sin tener que abandonar la Cuenca. Si empezamos a poner dificultades, lo lógico es que estas personas decidan mudarse más cerca de su lugar de trabajo, con lo cual podemos olvidarnos de asentar población en un municipio en el que prácticamente no hay posibilidad de encontrar trabajo.
Si quieren ustedes, señores del Ayuntamiento de Langreo, ser los responsables de incomunicar a la mitad del municipio y de acabar de firmar la sentencia de muerte de la cuenca del Nalón, les doy la enhorabuena: van por muy buen camino. Si además quieren embarcar al municipio en otra obra faraónica como el soterramiento que jamás veremos acabada, que nos meterá a todos en una deuda absurda y que nadie ha pedido, perfecto. Ahora bien, espero que los vecinos de Ciaño y Sama no tengan que pagar impuestos, ya que no gozamos de los mismos servicios que otras zonas.
Recordemos que los concejales están al servicio de los ciudadanos y se deben a ellos. Aunque les hayamos votado no significa que puedan ahora hacer y deshacer a su antojo sin contar con los vecinos a quienes representan y mucho menos causándoles perjuicios con decisiones tomadas unilateralmente, como tanto se suele decir últimamente. Qué tristeza ser recordado como la persona que ha desmantelado su propia casa.
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