Como una segunda familia
A veces tenemos un concepto equivocado de las residencias de tercera edad, ya que pensamos que son sitios en los que abandonamos a nuestros mayores pareciendo que nos desentendemos de ellos. No es cierto. En mi caso, por motivos de trabajo y por estar sola, tuve que recurrir a uno de estos centros. Al principio fui un poco reticente y con algunas dudas, ya que pensaba que mejor que yo no iba nadie a atender a mi madre.
Todas estas dudas se disiparon muy pronto, cuando empecé a ver cómo cuidaban de ella en el Centro Gerontológico Washington de Colloto. Allí encontré mi segunda familia y pasé, diariamente, con ellos y con mi madre, estos últimos ocho años y medio, hasta su fallecimiento reciente. Quiero agradecerles, a todo el personal del centro Washington, desde el primero al último, el trato tan bueno que nos dieron, su cariño, su dedicación, su humanidad, su ternura y su profesionalidad, sin un mal gesto nunca.
A pesar de que todos ellos tendrán sus preocupaciones y sus problemas personales, saben dejarlos a un lado cuando cuidan a nuestros mayores, porque es verdad, los cuidan de una forma tan cariñosa que es digno de agradecer.
Sólo estas simples letras para decirles que tendrán siempre mi gratitud, ya que me sentí muy acompañada por ellos en tan duros momentos como fue la muerte de mi madre, y que gracias a ellos ese trance fue menos traumático para mí. Siempre estarán en mi corazón y en el de mi madre.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

