La Nueva España » Cartas de los lectores » 11M: Año XIV del Tiempo Nuevo

11M: Año XIV del Tiempo Nuevo

16 de Marzo del 2018 - Ana Mª Velasco Plaza (Oviedo)

Indignación, tristeza y perplejidad fue lo que sentí al leer LA NUEVA ESPAÑA del 11 de marzo y comprobar que mis peores augurios, a pesar de albergar una mínima esperanza, se habían cumplido. Ni una sola mención a los atentados que tuvieron lugar en Madrid hace catorce años -sumándose así al silencio de la mayoría de los medios de comunicación nacionales- sobre el mayor atentado perpetrado en Europa hasta la fecha. Increíble en un periódico tan independiente con tan buenas firmas y capaz de tan buenos editoriales. Silencio que no se compensa con la referencia que hoy sí se hace al apresurado y deslucido show protocolario, más bien en memoria de la sorprendente unanimidad y no menos sorprendente alianza de la clase política en torno a un relato y a un cierre de un asunto tan curiosamente incómodo para todos los protagonistas. Los ciento noventa y tres muertos y mas de dos mil afectados física y psicológicamente, no han merecido ni un mísero recordatorio, ni un par de líneas por gran parte de esa prensa tan humanitaria, tan implicada en las causas nobles, tan dispuesta a dar voz a todos aquellos que -con todo su derecho- desean homenajear a las víctimas de su bando en la guerra civil. Ya no es que se quiera abrir tumbas de hace ochenta años, es que se imponen pesadas lápidas de olvido sobre víctimas recientes que encontraron su fatal destino sin existir una contienda, sin señalarse por pertenecer a un partido u otro, sino simplemente porque eran las victimas propiciatorias para llevar a cabo el oscuro y complejo fin que se perseguía con la masacre.

Los capítulos más próximos de este objetivo los estamos viviendo, la desestructuración de España como Nación, de la familia como entidad fundamental de una sociedad con volares cristianos, de la libertad del individuo. Disgregación y caos primero para luego recomponer una sociedad adiestrada, domada, uniformizada, controlada y dependiente de estructuras paternalistas y tiránicas, asesinas si te sales del carril. Es decir el cambio de régimen y el "tiempo nuevo" que anunciaran, con la sangre de los muertos aún caliente, los mismos que sabían de las "dobles capas de calzoncillos ", de "la mochila que no explotó" y de la composición química del explosivo, entre otros dogmas unánimemente compartidos luego por quienes tan pocas otras cosas comparten.

Para lograr este fin era preciso encubrir a los que diseñaron el atentado y a los ejecutares de la masacre, proporcionándolos la cobertura necesaria para su ocultación. En ello se empeñaron a fondo todos los partidos parlamentarios-quizás con algo de retraso el que entonces estaba en el gobierno-, la mayor parte de los medios de comunicación difundiendo incluso falsas noticias, miembros destacados de los Cuerpos de Seguridad del Estado y finalmente los tribunales de justicia que dictaron sentencia en base a una instrucción repleta de pruebas falsas una vez hechas desaparecer las verdaderas, falsos testimonios y perjurios. Pero claro, como dijo el juez, los ciudadanos "no estábamos -ni debemos de estar aún- preparados para saber la verdad", somos simplemente una manada de borregos dispuestos a asumir todas las mentiras y manipulaciones emitidas por quienes siguiendo ordenes superiores siguen colaborando con el golpe de Estado cruento dado el 11M. Y es que una vez que se ha logrado ocultar quienes fueron los ideólogos de la masacre y los ejecutores de la misma -resultando así impunes a la barbarie cometida-, una vez que la sentencia ha dictaminado "caso cerrado" con condenas a muy dudosos culpables, una vez que ya todas las instituciones, medios y partidos políticos han compartido la mentira y la manipulación, es necesario el silencio sobre aquel lejanísimo atentado, como mortaja definitiva para alcanzar el objetivo planificado. Inconcebible en ningún país del mundo civilizado, en el que las víctimas del atentado tendrían siempre el homenaje y reconocimiento debidos, por parte de todas las instituciones y representantes políticos, sin falsarios homenajes de aniversario y regocijada unidad en tal vez algo inconfesable, sabido o sospechado. Es mas fácil y cómodo transportar unas coronas de laurel o unos ramos de flores que facilitar y reconocer que se oculta a sus asesinos. Nunca se ha rendido el verdadero homenaje a las víctimas: que todo el peso de la ley caiga sobre los auténticos culpables de la masacre y sobre sus encubridores.

Cartas

Número de cartas: 49647

Número de cartas en Abril: 11

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador