La Nueva España » Cartas de los lectores » El recuerdo del traidor

El recuerdo del traidor

27 de Mayo del 2018 - Manuel Martín Díaz (Oviedo)

A todos los que venimos luchando para que la aplicación de la ley de Memoria Histórica sea un hecho, a todos los que deseamos ver convertido en realidad el deseo de muchos ciudadanos de poder tener los restos de sus familiares en un lugar digno, y no en cunetas, prados o bosques, como se encuentran todavía más de 140.000 españoles, nos desconcertó la repercusión mediática del fallecimiento del “muy noble y valiente defensor de Oviedo Federico Fernández". La muerte de este militar franquista, ¿a quién puede a estas alturas del siglo XXI interesar? Sólo a aquéllos, dejando lógicamente a un lado a sus familiares, que, como este personaje, miembro de la Hermandad de Defensores de Oviedo, mantienen el odio y el rencor en sus actuaciones públicas.

“...noble y valiente defensor de Oviedo”, ¿a quién defendía y de quiénes se defendía? Defendía a unos insurgentes traidores a su patria y a su pueblo, traidores al juramento efectuado de defender la República, defendía a quienes se levantaron ignominiosamente en armas contra el legítimo Gobierno de la República, y se defendía de aquéllos que luchaban por ella y por lo que representaba: Estado de derecho, de libertad, de valores cívicos, honestidad, patriotismo, laboriosidad de aquéllos que defendían, con pocos medios materiales y mucho corazón, al legítimo Gobierno de la República.

A muchos militares fascistas, por sus actuaciones en la guerra incivil, se les han concedido distinciones y honores, distinciones y honores a militares que ultrajaron con sus actitudes al Ejército español, por lo que sería de desear que un Gobierno democrático retirase a cuantos los posean grados y condecoraciones militares, y que procediese a su expulsión del Ejército con la pérdida de estos honores.

Pero también que en el funeral del fallecido Federico Fernández el sacerdote de turno lea una loa al finado en los términos de que “fue un hombre de fe, valiente, de convicciones profundas, que a lo largo de su vida transmitió nobleza y el sentimiento del deber cumplido” simboliza la relación que la Iglesia católica tuvo con el régimen del dictador, una relación cuya condena y solicitud de perdón aún esperamos de la jerarquía eclesiástica.

Somos muchos los que deseamos que actos como el que estoy refiriendo, de loa a un militar fascista traidor, no vuelvan a producirse. Ya va siendo hora de que la justicia impere en nuestro país y sea aplicada en muchos avatares olvidados del levantamiento fascista, que jamás “levantamiento nacional”.

Es hora de que las muestras de respeto y homenaje hacia estos traidores salgan de la esfera pública y dejen de gozar del eco mediático que aún a día de hoy conservan, en coherencia con nuestras leyes, y más concretamente con la ley 52/2007 de Memoria Histórica, que evidentemente debemos actualizar. Desearíamos también que lo que ha ocurrido no vuelva a producirse jamás, por el propio bien colectivo de la sociedad, pero también y sobre todo por la pedagogía necesaria en España en pro de una deseable Memoria Democrática.

Manuel Martín Díaz,

secretario de Memoria Histórica de la Agrupación Municipal Socialista de Oviedo

Cartas

Número de cartas: 49667

Número de cartas en Abril: 36

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador