España anestesiada
Al alborecer del viernes, como ustedes bien sabrán, España sufrió otro golpe. Parece que la fortuna no anda de nuestra parte. Injusticias, donde quiera que se mire, día tras día, año tras año, terroristas recibidos como héroes, presidentes a la fuga, mentirosos dando lecciones, ladrones a plena luz... ¡Esperpento!, que diría el maestro Valle-Inclán. Todos capaces de todo, sin principios ni ideales. Dinero, puro dinero, rige los destinos patrios. Todos viviendo del cuento, aquí no triunfan los sabios, sino vagos e incapaces. Vendehúmos y ladrones, de los que tiran la piedra y esconden siempre la mano. “Nunca medraron los bueyes / en los páramos de España”, decía el gran Miguel Hernández en sus “Vientos del pueblo”, permítame que lo dude, pues aquí no veo leones, nada más que mansos bueyes. Españoles, indignos de ser así llamados, hay a millones, no ya en los campos, sino en las urbes de España. Cobardes sin gallardía, sin orgullo ni valor. Acomodados, quejumbrosos, vagos y sin reacción. Dónde se vio que se vote a aquel que te roba y miente con la absurda esperanza de que, a la enésima vez, el resultado sea otro. Siempre es más fácil convencerse de que no hay otra opción, meter un papel en la urna, sacudirse las manos y decir, “Ah, yo voté al otro”. Pues no. Voten a un partido minoritario, háganlo en blanco o no lo hagan, pero no les legitimen. Tomen la voz y plántense, déjense de absurdas divisiones en izquierdas y derechas, en regionalismos o en diferencias de género, pues ante todo son españoles. No permitan que les dividan ni en patriotas de bandera con el corazón avaro, ni en supuestos socialistas, sin patria, ideal ni vergüenza. Lean la historia y aprendan por sí mismos, sin influencias. Y no esperen al caos para cambiar las cosas. Aprendan que la división en los reinos cristianos trajo la invasión musulmana, que Godoy y el rey Carlos, trajeron el yugo francés, reaccionen españoles, sean leones, nunca bueyes. Como dice el himno del general Riego, revolucionario contra el infausto rey Fernando VII, “Soldados, la patria / nos llama a la lid”.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

