¡Ya vos val, amiguinos!
En mi anterior asomo a esta ventana de opinión que LA NUEVA ESPAÑA nos ofrece a los lectores, venía yo a decir, al cierre de mi escrito, que ahora que el señor Sánchez ya había llegado a donde quería, sólo nos quedaba, por el bien de todos, que acertara a hacer las cosas bien y desearle éxito en su gestión.
Pocos días pasaron desde entonces, y uno ya empieza a notar que el famoso dicho de que “entre el dicho y el hecho, hay un trecho” es tan cierto hoy como lo fue siempre. Se me ocurre esto porque ya empiezan a encenderse ciertas luces o pilotos de alarma que sinceramente me parecen preocupantes.
En los últimos tiempos, todos los sondeos de opinión indican que la preocupación principal de los españoles es el problema generado por los, en mi opinión, “fanáticos y prepotentes” separatistas catalanes, y acabo de ver asombrado que la ministra designada para Administración Territorial ya dice que considera necesario y oportuno entre otras cosas reformar la Constitución y trasladar a Cataluña a los políticos presos (que no, presos políticos) que en mi opinión lo son por haber faltado a su juramento de respetar la Constitución y luego intentar dar un golpe de Estado, implantando en esa parte de nuestro territorio nacional una especie de república bananera, basándose en mi opinión en la falsa y demagógica idea de que esa parte de España denominada Cataluña y, con las mismas obligaciones y derechos y respetada como todas las demás, pues, según algunos montaraces que allí cortan y reparten el pastel, es a su manera de ver una especie de “país colonizado y esclavizado por la potencia colonizadora denominada España” y que independizándose de esta supuesta “potencia opresora” podrían disfrutar allí de un nuevo paraíso terrenal donde todo sería disfrute y buen vivir. Para más inri, la “potencia opresora” tiene la osadía de hablar en castellano; lengua, por otra parte, que ellos deben pensar que no sirve para nada, ya que sólo la hablan “500 millones de aldeanos” en este perro mundo. Ante planteamientos semejantes, yo pregunto: ¿qué y de qué se puede hablar y negociar con gente tan fanatizada y con las luces tan cortas de alcance? Yo creo que de nada. Pero nuestros nuevos mandamases, en premio a sus muchas maldades, acaban de premiarles al abrirles nuevamente el grifo del cuerno de la abundancia, por el que en mi opinión el dinero de los impuestos de todos los españoles podrá ser gastado allí a chorro lleno, entre otras cosas en hacer propaganda contra España por todo el mundo y en aquello que se les antoje a los que confiesan públicamente y sin reparo alguno que el punto de partida para negociar vuelve a ser el del referéndum y la autodeterminación.
¡Ole, la gracia! Diría un andaluz. Yo que soy de por aquí arriba digo: ¡Ya vos val, amiguinos, ya ta bien de tocar los cataplines!
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

