Una amenaza que surca Asturias
Cuando personas como yo, rudimentarias y cándidas, empiezan a prestar atención a las informaciones de la Consejería de Medio Rural, es que la cosa es mucho más grave de lo que nos aseguran las autoridades del Principado. No invita precisamente a hacerlo, a dar ese paso, pero quiero dejar ver que no es una broma el plantar patatas en los concejos donde se ha prohibido su cultivo, puede ocasionar multas de 300 euros a tres millones de euros. Sí, sí, han leído ustedes bien, tres millones de euros plantar patatas en concejos vedados. Así que antes de actuar es mejor pararse a pensar en el real decreto del Ministerio de Agricultura que se publicó en el “Boletín Oficial del Estado” en abril del pasado 2017 para controlar y erradicar la plaga de la polilla guatemalteca de la patata; en mi opinión deja claro la prohibición y sanción de plantar patatas en las zonas vedadas, medida que además obliga a que el tubérculo debe ser transportado en vehículo protegido y sometido a diez días de tratamiento de cuarentena con atmósfera controlada. Establece un veto de plantación de patatas en dos años, con la posibilidad de que se amplíe si el Principado lo estimara conveniente.
Entrando en la ensalada del contenido que propone el real decreto para erradicar la plaga de la polilla guatemalteca de la patata, que en marzo de 2016 comenzó por el Occidente y que se fue extendiendo de tal forma que el Principado tuvo que ampliar en varias ocasiones los terrenos acotados, tanto los concejos afectados como en los denominados municipios “tampón”, no se nos escapa por tanto el alto nivel de amenaza que vive este tubérculo, especie en ámbito de extinción, como el urogallo que ya lo hizo en veintidós concejos de Asturias. No sobran razones para justificar el curioso malestar que se vive en Asturias desde la presencia de esta plaga, por las medidas adoptadas por las autoridades del Principado para atajar este problema de la polilla guatemalteca de la patata, que dan ya por controlada; según explica Jesús Casas, director general de Medio Rural, cae su presencia en Asturias: el pasado año se capturaron en todo el Principado 2.800 polillas, en lo que va de este 2018 no se alcanzó el centenar. Los datos, aunque queda todavía mucho año, no dejan de ser optimistas; grave es que el asunto ya no dé más de sí, el Principado cuenta con unas 5.000 parcelas declaradas como plantaciones de patata, la mayoría de éstas están en desuso desde la presencia en Asturias de esta plaga de la patata, trece son los municipios con los terrenos acotados, donde no se puede plantar este tubérculo en dos años, y como en mi lejanísima juventud se decía en estos casos aquello de que muerto el perro se acabó la rabia, no plantando patatas cae la presencia de la polilla, y de seguir por este camino, según el director general de Medio Rural, Jesús Casas, lograremos echar la plaga fuera de Asturias. Sin ánimo de dramatizar, señor Casas, de seguir por este camino, creo que también echaremos el cultivo de este tubérculo, humilde y mágico alimento que carece del reconocimiento que se merece.
Ninguna época ha conquistado tantos conocimientos como la nuestra, la ciencia y la sabiduría lejos de ser una misma cosa, a menudo no tienen entre sí conexión alguna. En la película “Marte” (“The Martian”), el astronauta que se quedó sólo sobrevive gracias a las patatas que aprende a cultivar en un improvisado invernadero. En la vida real, también la patata es probable que sea la base de la alimentación de los futuros exploradores del planeta rojo. En el Centro Internacional de la Papa (CIP), centro creado para desarrollar este tubérculo, ya se trabaja para cultivar la patata y evitar todos los problemas que se dan en el planeta rojo. El primer experimento ya ha demostrado que las patatas se pueden plantar, pueden crecer en suelo y clima marciano. Tubérculo éste que en la Tierra, en suelo del Principado de Asturias, se prohíbe plantar. Mira que no me gusta ser apocalíptico, pero cada día que pasa más apocalíptico me parece todo esto que me rodea.
Benigno Martínez-Fuego, Marcenado (Siero)
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