La España Vacía...
"La España Vacía" es como se ha denominado el último tema de debate público que, como muchos que inundan televisiones y medios de comunicación, son de breve recorrido. Duran hasta que otra tragedia humana o desastre inunde los Medios... ¿de Comunicación?
Comienzo la historia en la casa forestal de Mohago (Valladolid) donde nacimos tres de los cuatro hermanos de una familia numerosa del pasado siglo. El parto atendido por el médico del pueblo. Imagínense qué medios para asistir a un parto con complicaciones... milagro de la vida... alta mortalidad infantil. Casa en sus comienzos sin luz eléctrica -con candiles y luz de carburo nos iluminábamos- He vuelto al lugar de mi más tierna infancia, lleva en ruinas cincuenta años. Continúa sin carretera que la comunique con la aldea cercana (Bocigas) Pueblo de la España agrícola y envejecida, llamado a desaparecer.
Les ahorraré el largo recorrido vital y laboral por los 55/60 pueblos en los que me enorgullezco de haber vivido: ya me olvido del número, de tanto laborar y devenir por toda la geografía española, sin citar Extremadura y Canarias, en las que lamentablemente no pude vivir ni trabajar
La "España Vacía" es el lema de los debates que han realizado: periodistas, contertulios y opinadores mayormente de Madrid y grandes ciudades. Esa España que conozco bien. Donde: he sacado patatas, escardado y escoronado remolachas, vendimiado, plantado pinos... extraído estiércol de la cuadra... y hasta destripado terrones (la mayoría de mis conocidos no saben qué es eso) durante mi tránsito de la infancia a la adolescencia.
La España del "Niño Yuntero" En la que las personas de mi edad tampoco supimos en la Enseñanza Secundaria -censurada por El Régimen- quién era Miguel Hernández.
En mi continuo viajar por la sufrida tierra hispana he visto cómo lenta e inexorablemente se despoblaba el medio rural. Hasta mediados de los 60 era mayoría este mundo respecto del urbano. Luego... desarrollismo mediante, emigración (a Francia, Alemania, Suiza y Sudamérica) y la minusvaloración -cuando no ridiculización y desprecio- de "los del pueblo" en las visitas de los madrileños -en mi caso-, aunque luego descubrí que en Gerona, el Pirineo Catalán y medio rural de Cataluña, eran los barceloneses quienes ocupaban el puesto del "señorito de la capital" que venía al pueblo los veranos a jactarse del 600, el 850 o el R8, ante la mirada de los paletos pueblerinos. A los guardias civiles que provenían de Andalucía y Extremadura, les denominaban despectivamente: "desertores del arado" Algo que se hizo extensible a cualquier ciudadano del pueblo que se iba a la ciudad.
Mucho tiempo ha transcurrido.
Ahora escucho a gran parte de los que se quejan del abandono del medio rural aportar soluciones al problema del despoblamiento. Muchos de ellos reclaman: ADSL, fibra óptica, Wi-Fi, Nuevas Tecnologías para acceder a Internet...
Me entristece esta propuesta.
La Nuevas Tecnologías, La Digitalización, Internet, y hasta el G25 -si llega- no es la solución al despoblamiento rural. Lamento constatar que esta adoración del becerro de oro que son las nuevas tecnologías y, sobre todo el teléfono móvil-, hayan hecho creer que los adolescentes y jóvenes de mundo rural se vayan a quedar en el pueblo imitando a sus homólogos urbanitas enganchados al móvil como autómatas que no levantan cabeza del terminal, "chateando" "guassappenado" y "tuiteando" sin realizar las labores propias del campo. Y... he aquí el meollo de la cuestión: Regresar de la ciudad al campo ¿para hacer qué, vivir de qué?
Se apuntaba por una manifestante que, si hay profesionales que hacen su trabajo en casa con el ordenador, bien podrían hacerlo en un pueblo de tener 4, 5 o más G´s y ADSL.
Respuesta: Sí, ¿Cuántos profesionales de este perfil hay en España? ¿Repoblarán el mundo rural? Es en EEUU, Corea, China y Asia sobre todo donde ha florecido este tipo de tele-trabajo. Cualquier: coreano, chino, taiwanés, japonés realiza esa actividad con más horas de dedicación, por menos dinero y más abnegada y sacrificadamente que el urbano hispano reconvertido en paisano, con el móvil o la Tablet injertada en la mano.
En los muchos pueblos que he vivido, la actividad mayoritaria eran la agricultura y la ganadería.
"El Mar de Castilla" es un término con doble sentido. Por una parte la inmensa llanura del Valle del Duero y por otro eran los trigos y cebadas aún sin granar que se ondulaban -cual olas marinas- con el viento de la primavera.
Ese mar es ahora una meseta yerma de "terrenos en barbecho" (sin cultivar) de antiguos cereales y patatas, por mor de la PAC (Política Agraria Comunitaria) una meseta donde se sobreexplotan los acuíferos para regar girasoles -que luego no se recogen- o Maíz... Mon Dieu! Como me dijo sorprendido un ciudadano francés que viajó a la Meseta Castellana y se quedó horrorizado al ver los cultivos abandonados y las plantaciones sin recoger de: girasol, alguno de remolachas -cada vez menos- y los incipientes cultivos de fresas.
En el año 93 me tocó realizar mi trabajo en la provincia de Valladolid. Vinieron dos capataces forestales de Huelva para aprender lo que yo les podía enseñar. Como Huelva dista mucho -geográfica, cultural, agrícola y todo... mente de Valladolid-. Les sorprendía ver los pueblos casi abandonados, con restos de casas de adobe, los peculiares tejados de las casas castellanas antiguas... el abandono y... de repente, casi en cada pueblo... una o varias casas fastuosas, la mayoría ostentosas y horteras que llamaban la atención. De broma mis compañeros onubenses me preguntaban con ese grasia andalusa que no se pué aguantá: "¿Y esta casa... es del narco del pueblo? No. Les contestaba yo. Es del vecino que no se ha ido a la ciudad y ha comprado los terrenos de los convecinos y vive de las subvenciones de la PAC".
"Todo lo que era sólido" es un libro de Antonio Muñoz Molina que recomiendo leer encarecidamente pues en él se refleja muy bien el síndrome del "nuevo rico"; en muchos casos, personas humildes que hicieron fortuna especulando o amasando subvenciones.
En el medio rural donde vivo: entre la Cordillera Cantábrica y el mar, en Asturias, sucede lo mismo con el ganado que en los territorios agrícolas hispanos. Son muchos los ganaderos -que no pastores- que tienen cabezas de ganado en MUP (Montes de Utilidad Pública) y terrenos montañosos, ganado que no se pastorea, difícilmente se atiende, no se hace saneamiento ganadero, se encuentra expuesto a los riesgos inevitables de las inclemencias del tiempo y la orografía: pulmonías, partos no asistidos, despeñamientos... y de los predadores: como el lobo.
Hay subvenciones de la PAC, de la Comunidad Autónoma por: vaca nodriza, raza autóctona (La Casina) y también -en el caso del Parque Nacional de los Picos de Europa- por "Zonas de Socioinfluencia Económica de los Parques Nacionales" que provienen de la UE.
Aun así no hay relevo generacional. Las cabañas y majadas del "puertu" están casi todas abandonadas; penas si hay algunas donde se hace queso.
Se creó una "Escuela de Pastores" para atraer a la gente joven a la actividad pastoril. Pero son pocos -sudamericanos la mayoría- quienes asisten a las clases.
Los mayores se quejan de esta situación, de: falta de relevo generacional, de abandono del pastoreo, elaboración de quesos en las majadas... etc. y culpan a: La Administración, al lobo, al poco precio de sus reses en las ferias ganaderas, al coste del pienso... etc.
Yo les suelo responder: "¿Sabéis de quién es la culpa de que los jóvenes no se queden en las aldeas -en la Cordillera Cantábrica y en Galicia la población rural está muy dispersa en pequeños núcleos- y hereden la tradición familiar? Pues... los amigos del instituto, el teléfono móvil, las salidas de media mañana de clase (¿Continúa existiendo el "Recreo"?) al bar con la pandilla para tomar un refresco y un pincho... También las excursiones escolares, que muestran otro mundo, muy atractivo a los ojos del joven "... de un pueblu, p´a que te enteres... que ta lleno de gochus per les calelles (las calles) La mitad de les cases s´están cayendo de vieyes" (Cantaban "Los Berrones") Dile a un joven o adulto reconvertido de la ciudad, o a tu hijo jovenzuelo que hay que levantarse a las seis para ordeñar a las vacas, o pasarse las vacaciones de verano en el monte para que el lobo no mate a las ovejas o terneros.
"Ya tenía yo gana de que llegare el sabadu pa quedame en la cama faciendo el zanganu.
Ay, no home, non, mañana van llamame pa dir a cuchar (ir a quitar el estiércol) a primera hora.
Ya toparan que te mandar nun vas tar en casa en sin facer na. Nun te va a vagar folgar.
Ya tenía yo gana de que llegara el fin de semana faime buena falta dormir bien la mañana.
Ay, no home, non mañana van llamame pa dir a catar (ir a ordeñar) a primera hora,
Ya tenía yo ganes de que llegaren les vacaciones pa quedame en la cama tocandome los coyones (esto no hace falta traducirlo)
Ay, no home, non mañana van llamame pa dir a segar a primera hora
Ya toparan que te mandar nun vas tar en casa en sin facer na. Nun te va a vagar folgar"
(Los Berrones... otra vez, cómo no...)
En los pueblos de la extensa geografía española se vivía de la ganadería y la agricultura. Una vida muy dura, de familias numerosas y escasos recursos. Ya sólo quedan los viejos, ligados a la historia de unas actividades de supervivencia y un pasado que no volverá.
La desindustrialización llevada a cabo a finales de los años setenta y ochenta y la Política Agraria Comunitaria supusieron una transformación de las formas de vida del campo y algunas regiones, que aún padecen las consecuencias de esas políticas que los gobiernos de Felipe González y José María Aznar no vieron venir o no les importó. De esas malas negociaciones ha quedado: un país desindustrializado, con subvenciones por abandonar cultivos y ganadería, Nuestros representantes políticos se aferraron al turismo de sol y playa, a "vender" nuestra Naturaleza para el turismo "activo" o "de aventura". Un regreso a la urbanización salvaje del litoral y los espacios naturales.
Les pongo como ejemplo un pueblo del Alto Aragón en el que he vivido -hace 36 años- y visito con frecuencia.
Está a media hora de Jaca, ciudad con: hospital, actividades culturales, comercios, Delegaciones de la Administración del Estado y la Comunidad Autónoma, instituto, posibilidad de dar clases de idiomas, trabajar en las estaciones de esquí, no lejos de Francia.
Pueblo -este del que hablo, insisto: cerca de Jaca- con una naturaleza desbordante, románico espectacular y con una gran tradición ganadera ligada a los pastos de alta montaña. En el pasado también explotación forestal -aún hay una serrería pero se nutre de troncos provenientes de Francia y otros lugares-. Hay línea ADSL, un telecentro con Wi-Fi, un museo etnográfico y otro pequeño de arte contemporáneo, hotel, casas de alojamiento rural, dos talleres mecánicos, gasolinera, centro de salud, residencia de ancianos ¡Y no tiene más de 800 vecinos residentes todo el año!
Desde que lo conocí -en 1982- hasta la actualidad ha perdido gran parte de su población. Los jóvenes de mi edad -entonces- se fueron casi todos a: Zaragoza (que tiene casi la mitad de la población de Aragón) Madrid, Barcelona o Francia.
A muchos jóvenes no les han inculcado el amor por lo rural, los valores y la forma de vida sencilla y placentera del pueblo. Los jóvenes no quieren vivir en el pueblo.
Añado aquí un espacio narrativo que viene a cuento... En 1984 vivía en un pueblo del pre-Pirineo oscense, que apenas contaba con 150 habitantes en invierno. La carretera terminaba allí. Había un bar y una tienda de todo. Me quedé sin coche y... tenía que ir caminando unos cinco kilómetros y medio al pueblo más cercano para coger el autobús a Huesca algún fin de semana.
La vida era difícil: no tenía televisión en casa, la única emisora de FM que se podía sintonizar era Radio Huesca. No había gente joven con la que hablar. Bueno... en realidad no había con quien hablar casi. Era joven, me pasaba esos duros y fríos días de invierno leyendo y escribiendo cartas, pasaba las tardes observando aves...
He vuelto al pueblo. La tienda de comestibles y todo lo demás, cerró hace años... el bar abre los fines de semana en invierno... Aunque hubiese -que no lo sé- línea ADSL, 3 ó 4 G y todo lo demás... ¿Quién pasaría un invierno en tan bello y monumental pueblo? ¿De qué viviría si los mayores, que saben de oficios agrícolas, ganaderos y apaños carpintero-albañiles están desapareciendo poco a poco?
Esta semana he regresado de un viaje desde el Mediterráneo al Cantábrico. He atravesado pueblos que he conocido -varios de ellos fueron mi temporal residencia- Comienzo... el viaje:
Hay un pueblo bonito que tiene un balneario, está cerca de poblaciones con tren a Málaga y en la fértil vega del río Guadalhorce. Se ha quedado parado en el tiempo. Recuerda al pueblo que conocí en 1981.
Hago escala en el pueblo con más población de Valladolid. Lo conozco, viví allí desde 1975 hasta que comenzó -cual Ulises- mi odisea viajera particular. Bien pues dicha emotiva y sentimental para mí población... lleva cuarenta años teniendo 20.000 habitantes. Ahora son los emigrantes rumanos y magrebíes quienes la mantienen. Tiene: hospital comarcal, cuatro salas de un mini cine, estación de ferrocarril que comunica rápido y bien con: Ávila, Salamanca, Zamora, Valladolid... tiene un apeadero del AVE, hay ADSL y no sé cuántos G. Bien pues... se quedó parado en el tiempo... Hay negocios cerrados, tiendas cerradas, entidades bancarias que han desaparecido. La agricultura, como ya he dicho son: girasoles sin recolectar, viñedos (esos sí que funciona bien, el vino con Denominación de Origen), algo de cereal y poco más... La industria que había casi ha desaparecido. La gente joven se ha ido yendo a Valladolid, Madrid, y País Vasco principalmente.
Mi viaje terminó en Asturias.
Aquí es más duro si cabe.
La población rural está muy repartida y con difíciles accesos (la orografía es muy montañosa) La minería de carbón está desapareciendo, ENSIDESA se vendió al magnate del acero Lakshmi Narayan Mittal, los astilleros de Juliana, la fábrica de tabaco de Gijón, la industria de Avilés, Aldecoa... es muy larga la enumeración de la pérdida de actividad industrial.
Asturias se disputa con Zamora, todos los decenios las cifras de población más envejecida de Europa y la tasa de natalidad más baja.
¿Qué han hecho los políticos locales? Pues vendernos el logo: "Asturias Paraíso Natural" Vender: Naturaleza, Románico y pre-románico ramirense y playa en verano. Sí, pero... el turismo es muy estacional, y además es un turismo peninsular, de verano, pero no de sol y playa.
¿Cómo pretender que la población de: la Cuenca Minera, Oviedo, Gijón y Avilés acabe viviendo en el campo? ¿De qué? ¿De una ganadería de supervivencia en poblados pequeños aislados que hasta los más mayores abandonan para venir a las residencias de ancianos de otras localidades más populosas?
Vivir en el campo, regresar a él en territorios como: Aragón, Castilla y León, la Galicia interior, la montaña de La Rioja, ciertas comarcas extremeñas... implica tener una forma de vida ligada al campo, a la agricultura y ganadería extensiva. Pero... hay una "Espada de Damocles" que se cierne sobre la agricultura y ganadería extensiva mediterránea: el fin de la PAC tal y como la conocemos.
Es Francia quien ha mantenido las ayudas al campo durante muchos años. Pero el centro económico, financiero y geo-estratégico de la UE se ha desplazado al norte industrial -Alemania a la cabeza-, y se ha distorsionado con la entrada de los países del Este de Europa.
Las ayudas a la agricultura mediterránea se van a reducir progresivamente o a desaparecer. ¿Qué va a suceder con las comarcas rurales? Todo esto es fruto de una política de desindustrialización, y de las subvenciones sin haberlas condicionado a la modernización de la agricultura y la ganadería.
Sí, me dirán algunos "tenemos los cultivos bajo plástico, los invernaderos de la fresa de Huelva, productos tropicales de Motril y sur de Granada, Campo Dalías en Almería, todo el Levante Valenciano" Que se nutren de trabajadores magrebíes, rumanos, africanos en condiciones laborales precarias, que hacen una sobreexplotación de los acuíferos -algunos se ya se están salinizando- y que no son sostenibles de esta forma.
¿Vamos a llevar al campo a una población joven, de origen urbano, acostumbrada a las comodidades de la gran ciudad a trabajar en los cultivos bajo plástico o la dura y cruda vida invernal soriana y turolense? Provincias ambas que conozco bien y que tienen el mayor despoblamiento de España.
¿Vamos a rehabilitar aldeas que se crearon ligadas a los pastos de alta montaña -en Asturias, la montaña leonesa y otras cadenas montañosas españolas he conocido cientos- cuando esa forma de vida ha desaparecido sin remisión?
¿A un medio rural amenazado por el fin de la PAC y los recurso hídricos?
Los habitantes de la ciudad cuando vienen de vacaciones al campo (Asturias, Pirineos, Almonte y su comarca, por poner un ejemplo) suelen decir -al menos yo lo he escuchado muchas veces- eso de: "Vosotros sí que vivís bien aquí en el campo, vosotros tendríais que pagar por trabajar y vivir aquí"
Todo ello sin saber nada del campo, sin intención de dejar su ciudad y las comodidades que tienen en su vida cotidiana y venir al campo.
Termino lectores.
Hay localidades, muchas... que no volverán a poblarse pues ha desaparecido la forma de vida dura y espartana que las generó. Y la dureza del clima y trabajo las hacen inviables para recoger a una juventud de origen urbano.
Vivir en el campo implica "Vivir DEL campo y DEL ganado" Tendría que ser factible pero con otro modelo de gestión-explotación agrícola y ganadera que no dependiera de las ayudas finitas en breve, de la PAC y la sobreexplotación de los castigados acuíferos.
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