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Discordantes y opuestos

9 de Abril del 2019 - José Viñas García (Oviedo)

Suelo ser condescendiente con todo el mundo, ya que, aunque no me cambiaría por nadie, mis imperfecciones son las que me hacen sentirme amo y señor de todas ellas. No sabría ir por la vida buscando defectos a los demás, bastante tengo yo con los míos. Cuando discrepo, siempre será por la opinión vertida sobre temas que nos afectan a todos, casi siempre sobre temas sociales, económicos y sobre personajes públicos (que se deben a todos nosotros) que por supuesto tenemos el derecho y la obligación de fiscalizarles. Jamás entro en la vida personal de nadie y tampoco evaluó su torpeza dialéctica u ortográfica. No me gusta la pulcritud del melindre, prefiero pisar y ensuciar el suelo de mi casa (luego lo limpiaré) que andar descalzo. Prefiero ensuciar el sofá, que sentarme encima de una sábana que lo cubre. Otros andan por la vida cómo pisando huevos (sus huevinos o huevazos) cargados de impertinencia y de remilgos.

Se de mis limitaciones, otros ¡no! siguen (erre que erre) a pesar de la edad, dando lecciones de todo y a todos sin que fuera requerido para ello. Si hay un tipo de individuos que me rechinan, son los listillos de turno (además de los caraduras) siempre a toro pasado, suelen dar verónicas a repartir. Son los amos de la plaza desde el sofá. Sin pudor se sueltan, dan rienda suelta a su prepotencia y disparan contra todo lo que se mueve. Si ven debilidad insisten y dan a retorcer. Son incapaces de una sola autocritica, ya que, si así fuera, serian menos pedantes, siempre tratando de despreciar al contrario y disminuirlo, colocándose (cómo no) ellos sobre un pedestal desde el que pretenden cerrarnos la boca a base de creerse superiores ¿saben una cosa? si son tan doctorados, multinacionales y de cinco estrellas, porqué han caído tan bajo ¿Qué hacen entre prole analfabeta tratando de destacar?

Son personas que todos conocemos muy bien, no hay muchas, pero existen, son hijos de papá (fuera éste obrero o presidente) en aquellos tiempos pudo sufragarle sus estudios, seguramente sacrificándose cómo sabe Dios cuánto. Es cierto que suelen ser buena gente con los suyos, pero su vanidad y pedantería resultan insufribles para los demás. Siempre pondrán por delante el orgulloso sentido de la suficiencia que les supera. Suelen (cómo no tienen abuela y cuando la tenían hasta ella se avergonzaba del nieto tan extremadamente remilgado) valorarse a sí mismo por encima de sus posibilidades, cómo si el poseer títulos académicos fuera carta de presentación para dar lecciones y corregir a los que interpretan que cometieron erratas o errores. Todos sabemos que, quien "pretende ser sabio entre los que considera torpes o inferiores, suele ser un tonto relamido entre los sabios"

Tener una controversia, diferenciarse de la opinión de otros, debiera ser un debate fructífero para todos, pero sí entras a discrepar, no puedes hacerlo dando clases de literatura y gramática. Quien se cree impoluto y perfecto no debe perder el tiempo con quien da por supuesto que es un analfabeto difundido, ya que, se pondría a su mismo nivel. Más, si sobre el tema en cuestión que pretendía rebatir andaban un poco ñoño, confundido y despistado. O sea, usted puede despistarse, los demás no. Buena manera de interpretar la vida. Ya que dice que no da marcha atrás en nada de sus afirmaciones a la hora de corregir a los demás, cuando todos pudimos comprobar que en efecto "ve muy bien la paja en el ojo de los demás" los suyos ya sabemos están limpios de polvo y paja, pero embadurnados de egolatría y de idolatría hacia sí mismo.

Algunos dicen tener y representar los valores de la derecha, lo cual ya deja entrever el tipo de personaje que tenemos en frente. Si algo no tiene la derecha es valores, los que entendemos todos por valores sociales y humanos. Claro que tienen sus propios valores: Egoísmo, insolidaridad, prepotencia, moralina, afán de riqueza, superioridad moral, liberalismo económico, hipocresía... o lo que es lo mismo: el sálvese quien pueda que yo estoy arreglado.

Colocaría en la escala de valores, hablando de ellos: la justicia, la libertad, la responsabilidad, la solidaridad, la honestidad y el respeto. Ser equitativos y no proporcionales; evitar el abuso del poder y de la autoridad; cumplir con su palabra y ser responsable de sus actos y compromisos; evitar mentiras y engaños... Tolerancia y lealtad. La derecha predica bien, actúa mal y se perdona así misma. Es curioso, la trama corrupta del PP invadió Génova, gobierno central, autonomías, ayuntamientos, diputaciones y todos los lugares donde estos señores con valores gestionaban. ¿Los ven pedir perdón? aunque sea solo por ustedes y sus farsantes creencias.

Ya si entramos en materia religiosa, dejemos que Dios juzgue a cada cual por la hipocresía de la que hacen gala muchos que se dicen con valores de derechas. Deberán explicárselo muy bien, yo al menos, soy incapaz de armonizar catolicismo con valores de derechas (son discordantes y opuestos) salvo por los ovarios y cojoninos escondidos que no pueden hablar.

Un abrazo don señor. Con todo afecto, se que en el fondo ama a su prójimo cómo así mismo.

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