España, un país ingobernable
Esto de la democracia se puede convertir en una enfermedad. Tan flexibles se han vuelto las cosas en nuestros tiempos que lo más absurdo viene a marcar los designios de un pueblo. Vivir para incordiar es el entretenimiento favorito de los partidos políticos y sus representantes españoles de hoy.
Nos estamos acostumbrando a que España sea un país sin representación gubernamental. Echamos de menos a un presidente con criterio, madurez y determinación en los asuntos más trascendentales. Hemos visto que lo elegido por el pueblo no ha sido duradero; factores de mayor peso desencadenaron un relevo que ha terminado mostrando su inepcia. Y esto ocurre porque se ha querido sumar echando mano de cualquier sumando.
Ciertamente, la lenidad de unos y la inoperancia de otros están haciendo de España una nación que da bandazos, al compás de lo más imprevisible. La tolerancia ha ido tan lejos que ya se han borrado los límites de una autoridad, autoridad respetada precisamente por ser respetable, esto es: por venir de hombres con aptitud, solvencia y calado.
En medio de un mundo que todo lo hace relativo se ha perdido la noción de lo esencial; no importa el arraigo histórico logrado con esfuerzo y paciencia. Un síntoma de errónea democracia es que la unidad de un país retumba como algo cubierto de telarañas. Nadie está de acuerdo en nada y los partidos políticos no dejan de multiplicarse; cuando la abundancia de fuerzas no hace más que intensificar la rivalidad y la lucha por el poder. Todo esto va en claro perjuicio de una España en una disgregación cada vez mayor y que pide a gritos ser gobernada para, entre otras cosas, encontrar el rumbo hacia la solución de sus problemas, que no son pequeños.
No sirve únicamente salir a la calle cada cuatro años para depositar una papeleta. Cuando el temporal arrecia, en plena legislatura, el ciudadano debe ejercer uno de sus más preciados derechos: la crítica. ¡Por qué nunca se sabe el alcance y las consecuencias que puede tener la voz de un ciudadano bueno, responsable y comprometido con su pueblo, su país y su Historia!
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