¿Igualdad de sexos?
Pienso que nunca vamos a ser iguales, porque hemos nacido diferentes. Nuestro cuerpo y especialmente nuestro cerebro, procesa de muy distinta manera los sentimientos, las actitudes frente a la vida misma, según la psicología moderna. Escuché a un científico decir que sólo un uno por ciento aproximadamente nacen LGTB. Bienvenid@s, es fruto de la naturaleza y tienen todo el derecho. Es más, tienen todo el derecho a ser respetad@s. Lo que supera ese porcentaje, y vive en relación, sería cuestionable, al menos yo no lo llamaría progresismo.
La emancipación de la mujer, aunque aún mínimamente conseguida, y una sociedad patriarcal de muchos siglos, con roles diferentes, la continua violencia y cosificación de la misma mujer, en los medios TV, es lo que agrava la realidad, a la que actualmente hemos llegado.
Ello crea una sociedad realmente desigual, pero complementaria. Tengo la impresión de que al varón le cuesta aceptar la emancipación de la mujer: está acostumbrado a figurar, dominar, ser servido, trabajar y llevar el dinero a casa, mientras la mujer realizaba las interminables faenas domésticas y se preocupaba en todo, de los hijos, sin retribución alguna.
Las cosas han cambiado y tenemos que vivir el presente. Ahora también creo que, con esta forma de “lucha feminista”, a mi manera de entender, ideológica y errónea que se está llevando a cabo, no se solucionará: Lo que se logra es confrontación. Es patente la división que existe en el feminismo, pero considero otra equivocación que se unan, para conseguir diferentes fines. Dice Virginia Woolf, que “la igualdad es como la gravedad, una necesidad que debemos conseguir”, pero esa, es muy diferente, yo diría: respeto, libertad y justicia para ambos sexos.
Las nuevas generaciones ya han comprendido esta necesidad y, unos más y otros menos, comparten las tareas domésticas. Pero cuando ambos trabajan, dichas tareas y el cuidado de los hijos, deben ser compartidas al 50 por ciento. El varón de ninguna manera es dueño de su cónyuge, y de ello debe comenzar a tomar buena conciencia, para que, en caso de separación, que deberían pensar un poco más en el daño que hacen a sus hijos, porque he escuchado cantidad de angustias, desde mi profesión; siempre, respeto y libertad.
En el campo laboral, tiene que imponerse la justicia: a igual trabajo la misma retribución, y diría más, en igualdad de condiciones, estudiar la necesidad de la familia antes de adjudicar el puesto de trabajo que siempre se le da al varón, a no ser que sea de limpieza. Es posible que la dificultad de conseguir trabajo a causa de la maternidad, haya disminuido en este país, el deseo de concebir, mas también pienso que no es esa la única ni principal causa y que, no podría decir que ello nos hace retroceder en la historia, pues no conozco precedentes, más bien me inclino a pensar que, dentro de una veintena de años, ausentes ya nuestras generaciones, quedará consolidada, salvo excepciones, la ya inaugurada “Época canina”. Es más fácil cuidar a un perrito que a un ser humano. La mayor deshumanización. Dentro de unos años, España será ... ?
A decir verdad, es fundamental una educación desde el hogar. Los mismos roles, las mismas tareas, no distinguir juguetes de mujer ni de varón, los mismo juegos... Educación que estaría en consonancia con la conducción que a mí entender, debería ser un Pacto de Estado, pues de lo contrario será siempre sospechoso. Pero es necesario tener en cuenta que, lo que no se vive en la familia, lo que ella no educa, sin prejuicios, poca labor puede realizar la Escuela.
Y en otro aspecto, ni los padres, ni el Estado a través de sus medios, ni otras instituciones tienen derecho a adoctrinar, a manipular a ningún ser viviente para que cambie de sexo. Cada uno tiene su belleza, sus cualidades complementarias que le dan el estímulo a la sociedad y, en caso, al matrimonio: “La libertad de ser tú y yo” (Ruta Badea). Respeto a su dignidad de persona.
Concluyo diciendo que somos conscientes de la necesidad de la igualdad, pero que tenemos que conseguir esta bella tarea unidas, no confrontadas, porque cada género tiene sus valores, su belleza y su complementariedad. ¡Ánimo! a caminar unidos, por un mundo mejor. Todas saldremos ganando, y estaremos creando una gran sociedad.
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