La vejez debe de hablar, la vejez no estorba
Los llamados ancianos "societarios", sentados en los umbrales de un infinito "muy personal" y nada político, tienen la gran ventaja de que su discurso no busca remuneración sino garantías de futuro para todos aquellos, que tras ellos y sin pedirlo, tendrán que labrar la tierra que ellos dejan.
El organigrama político, sin embargo, reorganiza su vida en un sin fin de actividades de salón... de viajes con bufet... de charlas sin preguntas... en definitiva, de "soledades organizadas para que no molesten". Esa es la realidad.
La vejez, sin embargo, debe de hablar... Relatos con huellas de experiencia... Relatos con huellas de comprensión... Relatos objetivos porque a esa edad lo subjetivo irá siempre al crematorio.
La vejez, lleva escrita la historia en cada arruga de su cuerpo... La vejez no necesita memoria histórica... ¿por qué?... Porque todos ellos, todos, saben que lo importante es un futuro de convivencia constructiva... de progreso colectivo... de soñar en crear ilusiones... porque la ley del péndulo siempre amenazará con repetir lo que ellos ni siquiera quieren recordar.
Por todo ello, la vejez debe de hablar y recordar sus experiencias... una vejez silenciosa nunca dejará herencias de futuro...
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

