Una experiencia para olvidar
El 22 de mayo hará un año de mi fractura de tibia y peroné. Circulaba con mi pareja por el paseo marítimo de Barcelona, a la altura de la playa de la Nueva Icaria, en un patinete motorizado. Al realizar un giro brusco resbalé y caí. Debido al estrepitoso golpe no solo me fracturé ambos huesos; también me luxé el tobillo, algo que me produjo un dolor insoportable. Para colmo, jamás me había roto nada, así que no estaba preparado para todo lo que estaba por llegar.
Tuvimos que llamar hasta tres veces a una ambulancia que parecía no acudir nunca. Estuve 40 minutos esperando tendido en el suelo a escasos metros del hospital donde me atenderían, situado a poco más de un kilómetro de donde me encontraba. Al día siguiente, me operaron de urgencia y, durante los meses siguientes, me programaron varias visitas de control y de rehabilitación hasta en tres centros de salud diferentes. Además, al suceder en verano, me atendieron médicos y rehabilitadores distintos cada vez que asistía a una visita, pues muchos profesionales empezaban sus vacaciones. Un embrollo que no imaginas hasta que te toca vivirlo.
Quizá, si se revirtieran los recortes a la sanidad pública, situaciones parecidas a la mía podrían abordarse de otro modo.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

