Nomofobia
Desde siempre, el estudio del lenguaje ha sido motivo de debate y de estudios lingüísticos. Hoy en día, nos damos cuenta de que las lenguas cambian muy rápidamente. Eso ocurre por muchas razones: por ejemplo, la interacción con otras lenguas -en particular, con el inglés- y, sobre todo, por el hecho de que, con la aparición de nuevas modas y hábitos, necesitamos encontrar palabras nuevas para referirnos a los avances científicos y tecnológicos. A medida que la necesidad aumenta, el vocabulario se va expandiendo: este proceso es muy interesante, sobre todo porque proponer una palabra para indicar un fenómeno que se está registrando en la sociedad es el primer paso para otorgarle importancia. Un ejemplo de lo que acabo de afirmar es el neologismo nomofobia, una de las palabras candidatas a palabra del año 2014 por Fundeu BBVA, institución que tiene como principal objetivo impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación. La palabra nomofobia se refiere al miedo a estar incomunicado, sin teléfono móvil o -mejor dicho- a la esclavitud absoluta al móvil. Es un ejemplo de cómo la lengua refleja lo que ocurre en la sociedad: se acuñó este término porque un estudio demostró que más de la mitad de los usuarios en el Reino Unido solía sentir ansiedad al no contar con su teléfono móvil, ya sea porque lo había dejado en un lugar o porque se le había agotado la batería. Hay otra palabra que remite la misma adicción, ningufoneo, con la que se alude al hecho de que una persona solo presta atención a su dispositivo móvil, desentendiéndose de su entorno. Estos pueden definirse como algunos de los problemas que tenemos hoy en día, un fenómeno que afecta sobre todo a los jóvenes, quienes a raíz de la imponente presencia de las nuevas tecnologías tienden a aislarse cada vez más. Detrás de dicha actitud es posible que haya un problema psicológico de baja autoestima y de relación con los demás: de hecho, la inseguridad personal es el factor más común que causa nomofobia y ningufoneo, neologismos creados para poner de relieve los problemas que antes no aquejaban a la sociedad, pero que ahora existen.
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