Cómo se cura una herida
Después de hojear varios métodos de primeros auxilios para curar una herida, he llegado a la conclusión de que los políticos de la derecha, y el tribunal Supremo en concreto, son a la medicina avanzada lo mismo que los campos de concentración nazi a un hospital privado.
Según los profesionales, lo primero y más importante es detener la hemorragia. Aquí por desgracia y a fecha de hoy, la herida sigue abierta en forma de fosas comunes y pozos, en donde yacen los cuerpos de los asesinados, sin reconocimiento alguno, por tanto la hemorragia sigue presente y mana abundantemente.
Si la hemorragia estuviera cortada, el siguiente paso sería tapar y comprimir directamente la herida, aquí el concepto no lo captaron, habida cuenta de que al arrojar en pozos o en zanjas los cuerpos de los infortunados, sepultándolos para su ocultación, no consiguieron otra cosa más que irritar esa herida, provocando que sus familiares siguiesen buscando su paradero durante años. ¿Acaso pensaban que nadie se volvería a acordar de ellos?
Limpiar la herida es muy importante. Hoy en día por desgracia hasta eso molesta, ya que por adecentar el lugar en el que tuvo lugar el asesinato, o reposan sus restos, se ve que sigue molestando, y los malnacidos que hoy se detienen para destruir esos humildes homenajes, dudo mucho que tengan cabida en una democracia.
Desinfectar es algo harto difícil, visto la permisividad del estado hacia quienes no respetaron nunca los principios básicos de la democracia, permitiéndoles organizarse en partidos políticos, fundaciones y organizaciones de dudosa reputación.
Finalmente se recomienda tapar la herida, y alguno me dirá: ¡efectivamente! ¡Es fundamental para curar la herida! Y la frase que sella las intenciones de unos repetirá ese: ¡dejar que cicatrice! ¡No remover las heridas! Y ahí debo reconocer que estoy totalmente de acuerdo, quienes empatizamos con los represaliados no buscamos venganza, buscamos justicia, reconocimiento hacia esas personas que no tuvieron posibilidad de un juicio justo. Y he aquí el capítulo final en el método para curar una herida, ese que hace hincapié en la necesidad de extraer cualquier objeto extraño que pudiera causar una infección de consecuencias mayores... a buenos entendedores, pocas palabras bastan; no obstante, y dado que según los expertos, es imposible identificar a todos los republicanos enterrados en el Valle de los Caídos, si extraemos el cuerpo extraño (momia, si lo prefieren), yo creo que ahorraremos el sufrimiento de muchas familias y posiblemente estemos echando la sutura necesaria para curar definitivamente la herida, siempre y cuando la Justicia de este país se digne a equilibrar la balanza que sigue colgando en exceso hacia la derecha.
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