Preguntas y respuestas
Una de las primeras alternativas que se ofrecen a las personas en general, en un concepto malentendido del saber, es focalizar sus ansias de conocimiento no tanto en hacerse preguntas inteligentes y cuestionadoras de la realidad, sino en aceptar las respuestas que el sentido común, al final el poder, tiene elaboradas de antemano a las preguntas que, de antemano también, considera necesarias y útiles para que la "cosa" funcione. Todavía recuerdo cuando una de mis hijas en su infancia ejercía su derecho, sin ninguna cortapisa, para preguntar "por qué", ante cualquier respuesta mía, a una pregunta anterior suya en un bucle que a mí se me hacía interminable, pregunta que podía hacer en cualquier lugar público como el autobús y no precisamente en voz baja, y los apuros que yo pasaba cuando los "por qués" se hacían interminables, pues notaba cómo la gente me observaba con una maliciosa sonrisa pensando "a ver qué contesta ahora a la niña". Es una pena que a medida que nos hacemos adultos perdamos esa ingenua pero absoluta e imprescindible capacidad de preguntar "por qué" a tantas cosas que nos atañen y que carecen del más mínimo sentido, por mucho que estén amparadas por esa cosa llamada sentido común, es decir, casi siempre el poder.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

