ONGs
Escribo esta carta por la mala conciencia con la que llegué a casa este mediodía.
Mala conciencia por no haber intervenido, por no haber defendido –en mi opinión– a una persona mayor en plena calle Uría.
Pasaba frente a los grandes almacenes que hay en esa calle y hoy era el turno de la ONG “X” (por no dar más datos).
Parejas jóvenes con delantal y carpeta interpelaban a la gente intentando concienciarlos para que colaborasen pagando una cuota.
Una de las parejas había parado a un señor realmente mayor que no parecía interactuar con ellos con una mínima agilidad. El muchacho le preguntaba si “le preocupaba el medio ambiente y lo de reciclar”. El señor dudaba, miraba y apenas hablaba.
Me paré muy cerca de ellos y miré descaradamente en un intento por que los jóvenes se diesen por aludidos, me habría gustado hablar con ellos, preguntarles si les parecía pertinente aumentar su cupo a costa de personas como la que tenían a su lado.
Mi desasosiego aumentó cuando vi a la chica echar mano a su carpeta. Lo interpreté como que fuesen a hacer socio a aquel señor que no parecía entender de qué iba el asunto.
Y pensé en las preferentes, pero aquello era peor, porque de los bancos desconfiamos de buenas a primeras, pero de una ONG no esperamos zancadillas.
Me pregunté si habría algún policía cerca, si habría algún otro miembro de la ONG cerca para explicarle lo que me pasaba por la cabeza y pedirle que interviniese, que parase a sus compañeros, pero no vi a nadie y no me atreví a crear una situación de la que no estaba segura al cien por ciento.
Ahora me doy cuenta de que aun con un cincuenta por ciento de sospecha tenía que haber intervenido, tenía que haber salido de mi zona de confort y de mi incertidumbre, no importa el precio que hubiese que pagar por ello.
Y creo que incluso las ONGs tienen líneas rojas que no deben cruzar. Me pregunto cuántas son esas líneas y si sé verlas todas.
Fue un espectáculo triste, más triste todavía porque no intervine. Pido disculpas a aquel hombre silencioso y tranquilo por no haber hablado por él.
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