Entrando en las instituciones a saco
Las noticias de que alcaldes y concejales se suben el sueldo y aumenta la cosa pública, número de chiringuitos con nimios pretextos, parece que es bastante habitual cuando hay mucha gente y trabajadores que se ven negros para llegar a fin de mes acumulando deudas.
Solo con dar un paseo por cualquier pueblo o ciudad se ven numerosos negocios con las persianas abajo que han cerrado para no abrir nunca más, por dos razones principales: porque la gente no tiene dinero y la venta online se ha impuesto, dando lugar a grandes almacenes y mercados donde se vende de todo proveniente de multinacionales y lobbies.
Así pues, con esta disyuntiva hay un grado de tristeza grande en la calle, pues no existe peor paisaje que ver comercios, bares y restaurantes cerrados donde uno puede imaginar que en otro tiempo había como mínimo un autónomo con algún empleado, hoy están clausurados, comercios con sus historias, restaurantes y bodegas, lugares de esparcimiento donde los ciudadanos se juntaban a departir y a compartir sus historias cotidianas, donde se hacía amistad y solidaridad vecinal, y ahora nada.
Pues ante esta disyuntiva entran nuestros munícipes, aún retumbando los ecos de sus promesas de entrega al pueblo, y por el pueblo se alían unos con otros sin importarles ideología alguna a la hora de ocupar sillones y ponerse buenos sueldos, liberaciones y dietas para todos y para que estén contentos; no hay un caso que mejor llegue a un arreglo que el reparto de sueldos y prebendas, el ciudadano ni se entera ya que no hay debate ni oposición a la hora del reparto de viandas.
Otro tanto pasa en los parlamentos autonómicos, donde unos partidos ceden diputados a otros para que formen grupos sin importar siglas con tal de repartir más dinero. Todo esto suele pasar bastante desapercibido, pues ahí no hay oposición y todos callan, ¿cómo no va haber desafección política por parte del pueblo? Las gentes están que trinan y ya casi se les eriza el pelo al ver a un político, y desgraciadamente eso es muy malo para la democracia, por lo que les pido queridos munícipes y políticos sean ustedes más sensibles y austeros, den ejemplo.
Llegará el día en que solo se voten los representantes entre ellos, y si el pueblo tuviera cierta dignidad no aparecía ni por las urnas. La abstención es lo que más les duele, mas si esto ocurriera... ¿A quién representarían?
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