San Benito, Europa y nuestra actualidad europea
El 11 de julio se celebró San Benito, patrono de Europa. El Papa Juan Pablo II conmemorando el 15.º centenario de su nacimiento recordó que este santo y sus seguidores sacaron a Europa de la barbarie, al llevar a sus pueblos una vida cristiana civilizada, virtuosa, laboriosa, culta y caritativa. Europa no se entiende sin el Cristianismo, que la condujo a su cultura y civilización, su capacidad creativa y de expansión constructiva a los otros continentes, su mayor gloria.
Hoy sin embargo la tendencia descristianizadora nos está conduciendo a un materialismo en el que la producción y el consumo se pretenden apartar de cualquier dimensión superior. Estamos caminando hacia una barbarie nueva de hombres con capacidades increíbles pero desnortados. Y así, bajo pretexto de libertad falsa, se pone en duda la sacralidad de la vida, el matrimonio para siempre, una sexualidad maravillosa, pero auténtica, y el uso correcto de los bienes y riquezas. Se pretende desconectar de la ley moral caminando por un laicismo que se aparta de Dios.
Urge por tanto, una recristianización de Europa que a nadie excluye de los que creemos en Jesucristo. Nadie va a hacer ese trabajo por nosotros, pensemos además que la inacción llevará al desastre. De qué vale desarrollar la tecnología más perfecta si se encamina a la muerte. Y esto no es exagerado, cada vez nacen menos niños, hay tasas como la asturiana, la más baja de Europa: 1,2 niños por pareja. Poco a poco nuestra civilización desaparecerá y este problema ecológico no importa a la mayoría de asociaciones ecologistas. Benedicto XVI puso en un gran apuro a los "verdes", de los que valoró su preocupación por mantener en buen estado la Naturaleza, pero que se callaron cuando les preguntó sobre una ecología humana, mantener al hombre como a animales y plantas, al menos. ¿Qué sentido tendría una Europa verde y preciosa no habitada por europeos?, ¿o un mar grandioso y poblado de peces sin hombres y mujeres europeos para disfrutarlo?
Por cierto, lo sucedido estos días atrás en Madrid, no supone ninguna expresión de libertad ni de defensa de unos colectivos minoritarios, ha sido un esperpento que nada tiene que ver con Europa.
Europa encuentra de nuevo la esperanza cuando pone al hombre en el centro de sus instituciones. ¡San Benito, ruega por nosotros! (Papa Francisco anteayer).
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

