¿Quién tiene la culpa?
Perdidas las votaciones por culpa de Podemos. El culpable los que manejan Podemos, y ahora manejan UP, Iglesias y sus acólitos han destrozado la izquierda española. Iglesias ha intentado gobernar con la victoria electoral del PSOE. Sigue Pablo, sigue; al final te tendrás que poner a trabajar para pagar la hipoteca del chalé.
Me hace mucha gracia los de Podemos, en primer lugar, porque se creen los dioses de la izquierda progresista en España, a pesar de no haber estado nunca en un gobierno a nivel de Estado. Escuchando y leyendo a estas personas, se nota desde lejos un fundamentalismo comunista que asusta, él o gobernamos nosotros los ministerios más relevantes y con mayor dotación económica o no se subirán los salarios, no se bajará el coste de la factura de la luz, no habrá libros gratis para los niños de Primaria, etcétera. Ante estas afirmaciones, uno se pregunta: ¿por qué no dicen la verdad, de verdad queréis hacernos creer que en 140 años de lucha contra la desigualdad, el salario justo y lo que se llamó el estado del bienestar, logros de las políticas sociales del PSOE, es ciencia ficción?
UP ha despreciado el área social del gobierno de coalición, el ministerio de sanidad y consumo, el de igualdad, el de vivienda, el alto comisionado para la pobreza infantil, la cooperación internacional, y una vicepresidencia social. Un partido con 4 años de trayectoria dice que todo eso es “la caseta del perro”. A la caseta del perro del chalé de Galapagar mandaba yo a Pablo Iglesias, el líder de la secta. En eso se ha convertido un partido que creó tanta ilusión y expectación. No se puede ser más arrogante, narcisista y ególatra. Es insultante que desprecien de esa manera haber formado parte de un gobierno progresista con la de cosas que podrían haber hecho. Poner como línea roja el Ministerio de Trabajo porque querían subir el SMI es una excusa. Eso se ha conseguido en una primera fase, hasta 900 euros, gracias a Podemos sin ni siquiera formar parte de ningún gobierno de coalición, durante los meses posteriores a la moción de censura. Desde el chaletón de 600.000 euros se debe ver el horizonte muy despejado. Y no tienen prisa en mejorar la vida de nadie. Irene Montero y Pablo Iglesias ya han mejorada su propia vida y la de otros dirigentes de su secta. El resto de la gente se la trae al pairo como ha quedado manifiestamente claro. Si el día de las elecciones, con el batacazo que se dio Podemos, les ofrecen todas esas áreas sociales y ministerios, hubieran firmado sin pensarlo un segundo. Pero el líder de la secta fue vetado (y, vista su reacción, parece lógico que el PSOE lo hiciera), ¿o tiene un pase subir a la tribuna en el último minuto del partido a decir que le ha mandado un mensaje alguien del PSOE y le ha dicho que pida las políticas de empleo y que con eso se conforma? Iglesias le está haciendo el juego a la ultraderecha y tiene que irse ya a la caseta del perro de su chaletón. Es un aficionado a la política que se cree Dios. Y un despreciable traidor de la clase obrera. Que Alberto Garzón tire del carro y lleve a UP a un acuerdo programático y vigilante del gobierno. Y se olviden de las poltronas.
Todos hemos visto cómo ha sido Iglesias el que ha rechazado una Vicepresidencia y tres ministerios, además de poder formar parte del Consejo de Ministros, así que un poquito más de moderación en la crítica sería más justo. Pablo Iglesias ha chantajeado y amenazado a Pedro Sánchez en el Congreso, diciéndole que no sería nunca presidente si no aceptaba sus propuestas. Ayer mismo, Ione Belarra (miembro del consejo ciudadano estatal de Podemos, diputada por Navarra) nos trataba de prepotentes y que solo les ofrecieron ministerios “floreros” y que nos volviéramos a sentar a negociar. ¿Te imaginas que Pedro Sánchez se dirigiese a Pablo Iglesias en esos términos: ¡Eh, chulo, acepta nuestra última propuesta y no te hagas la víctima!?
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