La falsa democracia de la izquierda
La izquierda tiene por hábito y costumbre interpretar la democracia a su gusto. Si ellos hacen esto o lo otro, siempre será democrático, ¡coño son la izquierda!, pero si eso mismo lo hacen los otros, es totalmente antidemocrático. Mejor dicho, es fascismo puro y duro.
Ya lo he comentado en más de una ocasión, si la patética moción de censura presentada por Sánchez en junio del año pasado la hubiese llevado a cabo un partido no de izquierdas, todavía tendríamos manifestación diaria, el Congreso rodeado y a los medios afines con denuncia constante (léase “El País”, la SER, la Secta...).
Que gobierne la lista más votada en ayuntamientos, en comunidades autónomas y en España. Claro que sí, bueno, siempre y cuando sea de izquierdas; si no, no es válido. Para las izquierdas la democracia debe ser a su medida; si no, no es válida.
Si los ERE de Andalucía fuesen obra y hecho del PP estarían permanentemente, las izquierdas, criticando al poder judicial y reclamando una sentencia condenatoria ya. Serían portada y editorial diario en los medios afines ya señalados y en otros que rápidamente “se contagian”.
Imaginémonos que, en lugar de la investidura de Sánchez celebrada la pasada semana, hubiese sido de Casado, en una posición parecida a la de Sánchez en cuanto a los apoyos con que cuenta y los que necesita para ser investido. Que para conseguir los votos necesarios Casado pactase con Vox, con los golpistas y secesionistas catalanes, con el traidor PNV, con los vitoreadores de terroristas HB Bildu y otros. Estoy seguro de que la izquierda y extrema izquierda estarían rodeando el Congreso de continuo por esta tropelía inadmisible, por este atentado a la democracia, bueno, a “su democracia”. Aunque no creo que llegasen al extremo de buscar un nuevo Tejero. Las manifestaciones en la calle serían constantes en pueblos y ciudades de España, movilizando al máximo de personal posible; “no podemos permitir que gobierne el fascismo”, estarían diciendo las izquierdas. Los medios afines arderían ante un escándalo político social de tal calibre. Presentarían denuncias públicas ante la UE, la ONU, la OTAN (por si acaso), el Vaticano...
Sánchez no ha sido investido, por culpa suya y de la extrema izquierda, y no ha pasado nada. Nadie ha rodeado el Congreso ni se ha manifestado en la calle protestando para que no gobierne “el comunismo”. Tampoco hubiese pasado nada si hubiese conseguido la investidura, igual que no pasó nada cuando se hizo con el poder por la despótica moción de censura.
Menudo follón que estarían armando las izquierdas si un presidente no de izquierdas usase el “Falcon” para ir a festivales, “colocase” a su mujer, se pasase más de tres meses sin hacer nada, nada, para conseguir un gobierno, manipulase el CIS de tal manera... Por una vez, y sin que sirva de precedente. estoy de acuerdo con Echenique (Podemos) cuando dice que con el CIS del mes de julio Sánchez podría ser presidente del Gobierno de España, rey de España, presidente de la UE, papa y emperador mundial. Lo curioso del caso es que, oyendo a algún socialista, Simancas, hasta se lo creen. En fin, ya sabemos que lo que haga la izquierda les está permitido, es “su democracia”, su “falsa democracia”.
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