Enseñemos ideales con el ejemplo
“No se nace joven, hay que adquirir la juventud. Y sin un ideal, no se adquiere”. Esto lo dijo José Ingenieros, a caballo entre el siglo XIX y el XX. Me pregunto qué arrojarían las estadísticas si dedicaran algo de su atención a temas como este. ¿Qué ejemplos les llegan hoy a los que van para jóvenes? ¿Se observa algo de un espíritu idealista en el plano formativo, en la escuela o en la familia? ¿Llegan estímulos idealistas desde la televisión, el móvil... el acontecer de cada día? El idealismo ha muerto, si juzgamos por los resultados. La sociedad se ha enroscado en el materialismo y en el yoísmo. Tras la Primera Guerra Mundial, Wilson, el presidente de los Estados Unidos, creyó que había llegado el momento de establecer “paz en la tierra”. En su gira de Europa antes de la Conferencia de Paz de París, dijo que la Liga o Sociedad de Naciones que él proponía establecería una hermandad entre los hombres pese a que la cristiandad no había podido lograrlo. “¿Por qué -preguntó- no ha logrado Jesucristo hasta ahora inducir al mundo a seguir Sus enseñanzas en estos asuntos? Se debe a que Él enseñó el ideal sin idear ningún medio práctico de alcanzarlo. Por eso estoy proponiendo un plan práctico para realizar las metas de Él” (The End of Order, Versailles 1919). Como todavía recordamos, unos años después sobrevino otra guerra mundial. ¿Cuál es la siguiente idea para este momento de caída libre en conflictos armados, terrorismo, crimen organizado o familiar, inestabilidad política y social, contaminación al límite de donde ya no hay vuelta atrás, pérdida de los valores morales en las instituciones y en esta generación que no está poniendo ninguna meta, ningún modelo de ideal delante de los jóvenes, sino que los deja a su aire con el botellón, quemando contenedores, o violando en manada? Hay que buscar el ejemplo: “Y los que tengan perspicacia brillarán como el resplandor de la expansión; y los que traigan a los muchos a la justicia, como las estrellas hasta tiempo indefinido, aun para siempre”. (Daniel 12:3). Eso sí, requiere tiempo y, por tanto, dinero, algo a lo que esta sociedad no quiere renunciar; ¡qué lástima!
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

