La verdad difundida y la capacidad crítica adquirida
Los medios de comunicación no provocan las divisiones. El origen de muchas confrontaciones entre personas y entre grupos está en el impulso de los decepcionados. Los medios no las provocan, claro que no. Pero cuando la división crece algunos toman partido, es decir, se ponen al servicio de una de las partes. De los decepcionados o de los dominantes. No generan la división; sin embargo, la alimentan.
El papel de los medios es importante. Los públicos deben ser imparciales. No deben estar al servicio de un bando. La televisión catalana ha recibido muchas críticas: Que si los temas que perjudican el proceso se tocan de pasada, o no se tocan. Que si en los debates dominan los separatistas. Que si, casi todo, de alguna manera, es culpa del Estado. Que si ya estamos cansados de oír declaraciones que denigran la justicia y ensalzan a los presos...
El papel de los medios es tan importante que no pueden estar en manos del partido ganador. Pues un partido es una parte. Los partidos no cohesionan. Pero la verdad y la capacidad crítica podrían.
Por encima de los partidos, la verdad difundida por los medios libres puede unir. Y por debajo, la formación crítica de los individuos también puede unir, reduciendo el aborregamiento. Por tanto, los cargos de los medios públicos no deberían ser nombrados por el partido gobernante, y la formación de las personas debería ser una prioridad.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

