Leyes al revés
Hace unos días la prensa se hacia eco de la condena del Juzgado de lo penal número 9 de Málaga, ordenando el ingreso en prisión de un condenado por homicidio que defendió a una mujer que estaba siendo agredida por un atracador, el joven propinó un puñetazo al delincuente, arrojándole al suelo con tan mala fortuna que provocó su muerte al golpearse con el pavimento, siendo condenado a dos años de cárcel y una indemnización de 180.000 euros a las hijas del fallecido. ¿Qué hubiera ocurrido si hubiera sido al revés, que el fallecido fuera el joven que defendió a la señora? Hoy día estamos viendo lo que ocurre con los delincuentes, que parece que gozan de patente de corso. La prueba la tenemos con lo ocurrido recientemente en Bilbao, que todas las garantías de las leyes parece que solo benefician al delincuente, y si son menores solo falta ponerles una limusina.Tenemos como ejemplo a presuntos violadores libres como el cuco, que se permiten el lujo de amenazar con arma blanca o robar teléfonos, además de estar ilegales en el país, o la banda detenida recientemente en Baracaldo que se dedicaba a asaltar domicilios y lonjas violentamente, haciendo uso de armas blancas y pistolas simuladas, siendo de inmediato puestos en libertad con cargos por el Juzgado de Baracaldo. Yo, al igual que la mayoría de ciudadanos, no entiendo de leyes, pero me resulta indignante la benevolencia con este tipo de gente que goza de todo tipo de garantías legales. Yo, como ciudadano, me siento desamparado por las leyes, teniendo la sensación de estar totalmente desprotegido por la autoridad competente, viendo cómo la excelente labor policial queda menospreciada en muchas ocasiones. Como contribuyente, y acogiéndome al derecho de libre expresión (según el artículo 20 de la Constitución Española), puedo hacer esta crítica del funcionamiento de las leyes según mi parecer, y nada más lejos de lo que dijo el exalcalde de Jerez en 1985 ("La justicia es un cachondeo").
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