Antes de que vuelva a llover
¿Existe soledad para quien vive acompañado? Pues sí, se puede sentir soledad aun estando rodeado de familiares (no digo amigos por razones obvias, como la edad) y...
Me explico: hay dos soledades, más o menos. Una es la que, contra la voluntad de uno, se está físicamente solo. Otra es aquella en que, aun estando acompañado, te ignoran..., te sientes fuera de lugar... no se te pide opinión, porque ya eres un “premodernista” anclado en “verdades” que ahora se dice no lo son... No estás a la moda ni en el vestir ni en la música o en el comer, o educar... ¡Qué ingenuos!
A veces, desgraciadamente, se oye dirigirse a los mayores con expresiones como: ¿pero tú qué sabes? O: eso era en tu época, ahora estamos en el siglo XXI... Por cierto, ¡dichoso siglo XXI, donde parece que se descubrió la penicilina! y aún no ha pasado nada digno de especial mención. Y, sin embargo, todos recurren a la misma “estrofa” de un cancionero ya muy usado...
Sigamos: esa soledad, de estar pero como si no estás, cada vez se vuelve más deprimente para quienes lo padecen, y poco edificante para quienes lo practican...
Pero que sepan los más jóvenes que los mayores no nacimos con la edad en la que ya parece que estamos obsoletos. Hemos pasado por todas las etapas, desde la más joven, y estas arrugas tienen muchas horas de experiencia... y son como surcos en una tierra ya muy labrada. Y todo esto ocurre porque aún no saben que todos hemos sido “cocineros antes que frailes”.
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