Xana... El silencio de Luis Enrique
En la vida hay momentos en los que uno tiene que agachar la cabeza, morderse la lengua y llamarse estúpido... Esos momentos son aquellos cuando uno juzga sin conocimiento y convierte las tertulias en sátiras personales contra algo o alguien que no conoce.
En la vida hay momentos en los que uno debe levantar la voz y gritar "sí señor... sí señor... usted es un hombre de bien"... Esos momentos son aquellos cuando uno contempla cómo un padre acepta el destino, incomprendido, con entereza.
Xana, la niña de Luis Enrique, desde ahora, será el espejo que refleje la imagen de todos aquellos padres que, como Luis Enrique, primero fueron padres y después profesionales.
Silencio... Prudencia... Intimidad... Respeto... Comprensión... Acogida... Admiración...
¡Gracias, Luis Enrique!... Nos has dado a todos la única y auténtica lección para aprender a ser padres... A otros pocos o muchos nos has enseñado a mordernos la lengua, a no juzgar y a saber respetar...
¡Gracias, Luis Enrique!...
Xana, tu niña, a partir de hoy, dará paz a muchos que, igualmente, sufren el dolor de la ausencia...
Xana, en voz baja, contará cómo era su padre, Luis Enrique... Cómo, sólo en el silencio de la noche, limpiaba sus lágrimas... Cómo convertía los amaneceres en sonrisas... Cómo, cogiendo sus manitas, la besó y le dijo al oído: "Hasta pronto, pequeña".
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

