Se lleva el quedar bien
Está de moda no tener opinión propia para todos aquellos temas que traten de discrepar con colectivos propensos a elevar a importante y urgente sus miedos, fobias, prejuicios y moralinas. Siempre todo tiene un porqué, siempre hay razones para reclamar y exclamar de muchas cosas, pero cualquier Gobierno que se precie debe priorizar y al mismo tiempo no caer en la tentación como llevamos años haciendo, en caliente dictar resoluciones, sacar leyes a la carta para calmar a colectivos callejeros; donde se abusa de leyes, derechos y protecciones donde para vestir a un santo desvestimos a otros. Las leyes deben ser justas, no deben tener prioridad en ellas nadie, eso facilita el uso y abuso si la misma ley protege o da ventajas a una parte.
Quienes cometan delitos deben sentirse señalados y perseguidos por nuestras leyes, no podemos tener leyes donde se facilite a una presunta víctima ser parte y reparte; sin más testigo que ella misma, señalar y condenar culpable. Escribía Olga Seco: “Eso de vivir bajo sospecha sin ser culpable es de las peores cosas que puede vivir un ser humano” refiriéndose en ello a su artículo “Ser varón es complicado a día de hoy” –en efecto, esa mancha le quedará al varón de por vida, ya sea declarado inocente mil veces después.
Pero se lleva no meterse en problemas con ese tipo de colectivos protegidos por los gobiernos, y, claro está, por una creciente violencia machista que si la entendiéramos como ese mal de carencia educacional o simplemente que jamás erradicaremos las personas dañinas de nuestra sociedad lo entenderíamos mejor todo, no se trata de querer conformarse, pero cuidemos de separar la sociedad en hombres malos y mujeres buenas todas. La fuerza física se impone muchas veces entre peleas, la de la pareja no podía ser menos. Ahora entre todos nos encargamos de cizañar y azuzar desde fuera, mintiéndole a la mujer de que ustedes las protegerán de energúmenos, y colocando al hombre en muchas ocasiones en un callejón sin salida, cuando median por el medio: disputas por guardias potestad sobre hijos, propiedades, manutenciones, hipotecas... y sí, la maldad de algunas mujeres. –No se lleva decirlo, verdad.
La mujer no es un ser incapaz de hacer daño, como tampoco el hombre por el mero hecho de serlo es un maltratador o violador en potencia. Si no tenemos en cuenta esta regla, y damos solución a ese maremágnum de perjuicios a una de las partes, jamás nos acercaremos a limitar al máximo todas esas atrocidades que se cometen dentro de las parejas. Sin entrar en aquello de saber elegir muy bien con quien debemos compartir nuestra vida. Todo lo demás es quedar bien, clamar al cielo, cantarles a las estrellas. Podremos sacar todas las leyes que queramos, podemos amordazar y condenar sin más a todos los hombres y darles poder y derecho a todas las mujeres, pero con toda seguridad ellas se comportarán entre ellas como ahora pasa entre sexos opuestos. Una mujer que es capaz de matar a un niño, a un hijo como vimos en muchas ocasiones, qué no sería capaz de hacer con su pareja si fuera el caso. Educación y más educación. ¿Para cuándo se pondrán nuestros políticos de acuerdo en una ley de Educación consensuada y capaz de enmendar errores del pasado y presente?
No solo pasa con este tipo de feminismo rancio y misándrico, que no se quiere enterar que los hombres se sienten dañados también cuando se cometen crímenes contra cualquier mujer. Lo padecemos con la defensa de los animales, no se comprende por parte de esos colectivos que primero están las personas, las familias. Esos jabalíes, osos, lobos y perros si causan miedos, perjuicios a las personas y empresas no pueden seguir protegidos, el dejar esa multiplicación sin límite de bestias dañinas es el vivo retrato de lo que trato de reflexionar. Todo tiene un límite. Qué decir de la protección del menor, donde esas mismas feministas que lograron sacar tamaña ley dan cachetes a escondidas a sus hijos en casa, y luego salen consentidos y malcriados comportándose en manadas como los energúmenos que fueron educados. La hipocresía al servicio de la imbecilidad. Tratar un cachete como maltrato está a la altura de un piropo ser considerado acoso sexual. Luego, estoy cansado de repetirlo, si ustedes son defensores de los animales, deben serlo con todos, no matar ratas, moscas, cucarachas, comer mariscos o tener un perrito en un piso y pasearlo atado con un cordelito. Eso es maltrato animal en su máxima expresión.
Qué decir de la libertad de expresión, escuché decir a un dirigente político que está con esa libertad a muerte, menos con las que traten temas relacionados con violencia sobre la mujer. Curioso, verdad. A mí no me gustan las películas de miedo, pero que en ellas salga Drácula comiéndose la sangre de niños y adultos no da pie a que alguien imite tamaña forma de banquete personal. No sé, se está llevando todo a un límite imposible de diferenciar entre la tontería, majadería y la seriedad.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

