Los cargos no encuentran problemas de acomodo
Estos días venimos siendo testigos de cómo el nuevo Gobierno del Principado de Asturias se va conformando. Para ser transparentes de cara a la galería, el nuevo presidente (señor Barbón) va describiendo al detalle a los medios los nombramientos de todos sus consejeros, viceconsejeros, directores generales... más los que estos deben elegir a bien para asesorarse y recolocar en cada área que desempeñen: directores, gerentes, jefes y por escala descendente un tropel de galones hasta tropezar con quienes de verdad trabajarán por todos ellos: los funcionarios de toda la vida, los que además tienen que redoblar esfuerzos, ya que, como en cualquier ejército que se sienta triunfador, se apoltrona a desmerecer todo lo conseguido, empiezan a crecen los generales y menguan los soldados. Los que deben pegarse tiros por ellos después, ya que la guerra en política no acaba nunca. Las escaramuzas estarán a la orden del día. Por ello, Señor Barbón, menos galones y más cojones, ¡perdón!, más tropa dispuesta a cubrir las bajas que siempre deja el enemigo: la edad y la enfermedad.
Vale más no reparar en esos nombramientos, todos ellos personas que se les supone preparación y capacidad para el cargo, pero, señor Barbón, no hace falta tanta claridad. Porque eso da pie a que los empresarios menores, trabajadores, autónomos y pensionistas, sientan que tienen que mantener y sostener demasiada burocracia y burguesía para el tamaño de nuestra comunidad. Hemos convertido nuestra democracia en un sistema capitalista anormal y retorcido, donde el capital no lo arriesga y pone el empresario de turno, sino los mismos trabajadores, que además de desarrollar todo el trabajo se les convierte en "primos" de todos ustedes. Al mismo tiempo que trabajan, son los "galantes empresarios" de una descomunal empresa repleta de plebe acomodada: los políticos.
Los políticos son necesarios, pero tienen que tener un poco de respeto por lo que representan. Si tenemos un sistema de funcionariado a todos los niveles, ¿por qué hace falta tanto aparato director y cambiarlos cada poco? Y los que estaban seguro se quedan sin ser despedidos en su mayoría, ya que si son relevados es porque no hacían bien su labor. Ya sé, los anteriores gobiernos fueron nefastos, hacía falta cambios a ese nivel, pero entonces usted no conceda medallas, como bien dijo (con gran criterio) alguien por aquí.
Solo espero que a usted y a toda esa tropa de generales y oficiales de la que se rodea, cuando pasen estos cuatro años, podamos concederles medallas merecidas y no simples compadreos entre iguales e innecesarios.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

