El euríbor y los "mortadelos"
Baja el euríbor y la gente está encantada, pero ¡cuidado! Los bancos centrales y los estados se sacaron de la manga unos nuevos billetes, un nuevo papel moneda, que ya no pagarés, donde, como los euros, y al contrario que los billetes de pesetas, no pone en ningún sitio que al portador le darán algo por ellos. Esos son los "mortadelos", unos billetes con los que jugaban los niños en la España franquista que exhibían la imagen del personaje creado por Francisco Ibáñez en 1958 y que no valían nada o solo la confianza que la imaginación infantil les quisiera dar. Pues bien, ante la gigantesca crisis que provocó la explosión de la burbuja financiero-inmobiliaria y ante la todavía peor de la burbuja de la deuda, que acabará estallando también, los bancos centrales pusieron a trabajar a destajo sus máquinas de hacer billetes. Las ingentes cantidades de dinero fresco, y oliendo todavía a tinta, están destinadas a salvar el culo a los bancos y a tapar el agujero presupuestario de los estados, que llevan mucho tiempo gastando mucho más de lo que ingresan. En el mundo cabal a ninguna familia se le ocurre gastar mucho más de lo que ingresa, no se lo puede permitir, pero los gobiernos no viven en el mundo cabal, porque los individuos que los integran solo están allí de paso, no tienen "responsabilidad moral" y son ellos los que nombran a los gobernadores y directores de los bancos centrales. En Dinamarca ya hay bancos que te pagan por prestarte dinero para una hipoteca, y eso se puede extender a toda Europa, ¿alguien se imagina alquilar un piso y que en vez de pagar el inquilino al propietario sea al revés? Pero un piso es un valor real y los "mortadelos" solo son papeles que no valen nada, y si en vez de recuperar su valor nominal recuperas "solo" el 95% el negocio es fabuloso. Naturalmente, la mayor estafa de la Historia no puede durar eternamente.
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