¿Qué dirá Pedro Sánchez a los españoles en campaña?
Seguramente la estrategia consistirá en reproducirse así mismo, siempre exitoso cuando el mundo está contra él. Por eso culpará a todos los demás. Pero ya no cuela. Usted gestionó mal el éxito, se le subió a la cabeza y se pensó que gobernar un país era pasearse en Falcon dejándose ver por todo el mundo, dejando cada promesa de aquellos viernes sociales en el olvido, pensando seguir de presidente encargado de por vida como si los españoles nos chupamos el dedo.
Culpar a los demás de sus propios fracasos es de innecesarios, ya que si depende de los demás que usted alcance los retos que se propone, bien podríamos considerar a “esos” los verdaderos merecedores de lo que les pide le regalen por su cara bonita.
Cada vez tiene menos defensores, estos suelen culpar a Podemos de desechar un acuerdo programático por conseguir sillones. Les diría que, por la misma, Pedro Sánchez, por mantener tres sillones más para sí, deja de aplicar todas esas promesas que tiene a bien proclamar a los cuatro vientos que benefician a los españoles. Lo cual, quien quiere acaparar todo el poder para sí es Pedro Sánchez. Le llamamos poder, pero me gusta más “reparto de responsabilidades”. Lo que faltaba es que culpemos a Podemos de querer comprometerse con esas responsabilidades; además le pertenecen en la proporción que el PSOE les necesita.
Pedro, no entiendes que Podemos es otro partido diferente al PSOE, que por eso sus electores los votaron a ellos, a su líder, y no se llama Pedro, sino Pablo Iglesias. Quieren que Iglesias sea quien los represente en ese trozo de responsabilidad y poder que les pertenece. No es cuestión de sillones, más bien de respeto por las proporciones (minoritarias) en una democracia parlamentaria. Lo que usted pretende es otra cosa diferente, un trágala.
Pedro es olvidadizo, no recuerda que es presidente gracias a Podemos, al convencimiento y empeño que puso Pablo Iglesias para convencerle de presentar la moción de censura, para luego Pablo trabajar sin desmayo en aunar, sumar y ganar dicha moción. Luego Podemos siguió dándole apoyo en los Presupuestos, socio desprendido y leal. Hasta llegar a ese éxito de las elecciones que se le atragantó. Si en campaña tenía a Podemos de socio natural y preferente, nada más ganar sale al balcón, donde fue incapaz de decirle a quienes le llevaron al éxito que no pactará con Cs y sí con Podemos, a pesar del “con Rivera no”. Al día siguiente era que quería un Gobierno estable y fuerte, pero gobernando solo; muchos interpretamos aquello con el volver por sus pasos, por sus errores, a la cuadratura del círculo, con aquel “no es no”. Usted tiene un laberinto mental imposible de asimilar al igual que Rivera, por eso en el fondo, aunque enfurruñados como niños malcriados, los dos piensan que están vestidos por el mismo patrón, que llegarán a entenderse con toda seguridad. El problema es si ustedes dos no suman para noviembre.
Sigue el desprendimiento sin límite de Podemos intentando esa coalición que deseamos todos los que le votamos a usted, Pedro. Se aparta Pablo Iglesias porque era el escollo principal. No contentos con eso, ustedes le hacen una oferta descafeinada a la que no picaron, con una vicepresidencia sin galones y tres ministerios menores y sin competencias. Desde esa fecha solo se movió Podemos, dando alternativas, algunas como la última irrenunciable a todas luces (sobre todo, teniendo a Aitor y a Rufián rogándoles ponerse de acuerdo), la de un Gobierno de coalición hasta aprobar los Presupuestos; si usted (Pedro Sánchez) observara un atisbo de deslealtad o falta de compromiso y responsabilidad en ellos, disolvería la coalición quedándose solo gobernando los cuatro años con el apoyo incondicional de Podemos. ¿Se puede rechazar eso? Usted solo quería (mal asesorado por el egocentrista Iván Redondo) que Rivera se bajara de la burra (mejor asimilado por los poderes fácticos) o elecciones donde nuevamente Iván le repite al oído que ganaría muchos escaños y luego de las elecciones tendría más fuerza y quizá Rivera ya partiría sin líneas rojas hacia usted, y un Podemos mucho más frágil le regalaría lo que no quiso ahora tragar.
¡Craso error, amigo mío!, no contó con los votantes del PSOE, al igual que le hicieron lamer el suelo a Felipe, Guerra, Susana y Javier Fernández (mucho más importantes que usted) le harán pagar caro el reírse de ellos.
Como no votar sería darle ventajas a las derechas, solo queda el voto a Podemos, si es que Errejón u otra opción parecida no dan el paso; es cierto que Podemos tiene lagunas, les falta rodaje y personalidad, a veces les sobra las ganas de agradar a todos, tiran por la borda con caxigalinas; muchos que desean votarles se arrepienten en el último momento con tanto uso y abuso de eso que llaman lenguaje inclusivo, defensa a ultranza de un feminismo retrógrado y misándrico, un animalismo perruno y bestial, o un ecologismo precipitado. Qué decir de la ambigüedad con el independentismo. Donde todo ello contrasta con el perjuicio a miles de familias y empresas. Si decidimos entregarles ese voto muy a pesar nuestro, solo espero lo sepan gestionar poniéndose a madurar. Entre otras empiecen a ir juntos sin fisuras todas las confluencias y coloquen independientes de prestigio entre los primeros de la lista sin mirar si tienen vagina o pirulina. Solo así lograrán lo que me temo no conseguirán, ya que caso no me harán.
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