Greta
Greta Tintin Eleonora Ernman Thunberg es una adolescente sueca de 16 años de edad que, desde el pasado mes de agosto de 2018, se ha convertido en una de las personalidades más influyentes del mundo, según “The Times”, siendo portada de este semanario y propuesta ya para el Nobel de la Paz.
Ha conseguido movilizar a millones de adolescentes como ella en todas partes del mundo, quienes, a su vez, han movilizado a la sociedad en general, hasta conseguir convocar a una huelga general mundial para el próximo 27 de septiembre, coincidiendo con la Cumbre del Clima de la ONU en Nueva York, contra la inacción ante la crisis climática. Dicha convocatoria estará presidida por más de cinco mil actos a celebrarse en más de 150 países a lo largo de esta semana.
Todo empezó con los “Fridays for Future”, movimiento impulsado por Greta en Suecia y que corrió como la pólvora en los colegios e institutos de todo el planeta, concienciando a los más jóvenes para que presionen a las instituciones y grandes empresas, con el fin de que adopten medidas drásticas para frenar el calentamiento global provocado por el hombre. Antes de ello, Greta decidió por su cuenta no ir al colegio los viernes y, en su lugar, presentarse, cartel/protesta en mano, a la entrada del Parlamento sueco. Pronto secundaron su acción decenas de estudiantes y luego miles en todo el mundo. Un año más tarde, el propio alcalde de Nueva York acaba de autorizar a 1,1 millones de estudiantes para que acudan el próximo viernes a manifestarse. Mientras tanto, Greta intervendrá en la ONU, después de ser escuchada en los principales foros del poder: Parlamento británico, Congreso y Senado de EE UU, Foro de Davos (Suiza)...
Esta “chiquilla” (que bien podría ser mi nieta) de aspecto menudo, que transmite una fragilidad, que invita a “achucharla”, que parece que no va crecer nunca, cuyos padres (él, actor, y ella, cantante de ópera) la educaron en el amor a la música y a la danza; sufrió la enfermedad de Asperger y, con 11 años, cayó en la depresión. La pérdida de peso acelerada le afectó a su crecimiento. De ahí, su aspecto, aparentemente débil y menudo.
Greta es, en este mundo convulso, la representante de la generación que heredará el planeta, que sus abuelos hirieron de muerte y cuyos padres no hicieron nada, porque lo más importante era esperar al nuevo capítulo de “Juego de Tronos” o la última virguería de Leo Messi. Ella lo explica meridianamente: “Durante la Revolución Francesa, las madres salieron a las calles por sus niños. Hoy somos los niños los que estamos peleando por nosotros mismos, con muchos de nuestros padres preocupados por nuestras notas, por una nueva dieta o por lo que pasó en el último capítulo de ‘Juego de tronos’”.
No deja de ser llamativo que una cría de 16 años esté consiguiendo lo que los movimientos ecologistas, partidos verdes, científicos de todo el mundo no han podido, a pesar de que lo que ella dice es lo que ellos llevan décadas denunciando.
Es evidente que la fuerza que está tomando este movimiento no es del agrado de los poderosos, especialmente de los Trump, Bolsonaro, Putin... Pronto empezarán en las redes las descalificaciones a Greta y al movimiento. No me sorprendería nada los calificativos de “Gretanazi” como hicieron con el movimiento feminista y su despreciable y patético calificativo de “feminazis”.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

