Bicampeones del mundo de baloncesto
Los primeros años ochenta fueron testigos del desarrollo del baloncesto en España, a lo que contribuyeron decisivamente los primeros éxitos de nuestra selección: un cuarto puesto muy meritorio en el Mundial de Colombia 82, la plata del Europeo de Nantes en 1983 y, sobre todo, la plata olímpica de Los Ángeles en 1984 (todos de la mano del recordado Antonio Díaz Miguel). En aquellos años era muy complicado competir con la Italia de Meneghin, la Yugoslavia de los Petrovic y, ya no digamos, con la Unión Soviética de Tkachenko, o las talentosas selecciones universitarias de Estados Unidos. Llegó la generación maravillosa de “los junior de oro” y pudimos ver cumplido el sueño de ser campeones del mundo en Japón en 2006, dominando el torneo de principio a fin con nueve victorias, y la ola siguió con dos platas olímpicas (el partido final de Pekín 2008 ante Estados Unidos es probablemente uno de los mejores partidos de la historia de este deporte) y nada menos que tres europeos casi consecutivos (Polonia 2009, Lituania 2011 y Francia 2015). El Mundial de China de 2019, recientemente finalizado, ha coronado de nuevo a España como campeona mundial, venciendo, al igual que en 2006, a todos sus rivales, con un gran baloncesto y un sentido de juego colectivo perfectamente diseñado por Sergio Scariolo, que ha sacado el máximo partido de las virtudes de sus jugadores. Y, claro está, con el esfuerzo y el talento de todos aquellos jugadores que participaron en las ventanas clasificatorias y que permitieron que España compitiese en China (la campeona de Europa, Eslovenia, del gran Doncic, no pudo clasificarse). Hoy España es referencia mundial del baloncesto, el gigante que veíamos en otras selecciones a principios de los ochenta, y no sólo en la sección masculina; la femenina tiene cuatro campeonatos de Europa y es la vigente campeona. Ojalá que se siga trabajando tan bien con las nuevas generaciones y el baloncesto tenga cada vez más practicantes y seguidores.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

