La crisis que asoma, y el personal embobado
Aunque ya se ha dicho aquí, por activa y por pasiva, hay algunas personas (respetables, faltaría más) que echan la culpa a “los otros” con tal de no asumir que “los propios” son unos ineptos de tomo y lomo.
Es más, muy probablemente harán campaña otra vez, desde estas mismas páginas, en favor del Partido Socialista, en detrimento de cualquier otra opción que venga del centro-derecha.
Bueno, parece que, ante las evidencias, nuestros dirigentes empiezan a enseñar la patita. La desaceleración económica, propiciada por elementos externos, y auspiciada por la no comparecencia de Sánchez y su equipo, puede dar paso a una crisis importante, y no es caso de volver a negarla, hasta después que pase.
Hace un par de días, la ministra de Economía, Nadia Calviño, reconoció que “hay una enorme incertidumbre sobre el impacto del ‘Brexit’, del que dependerá en gran medida el crecimiento del PIB”. “Ahora estamos relativamente estabilizados, y no es una tendencia que nos hable de una crisis a corto plazo” (¿La voz de Solbes?).
Este domingo, en Baracaldo (aviso para navegantes), el presidente en funciones, Pedro Sánchez, decía: “Si hay una crisis económica en el futuro, a diferencia de lo que hizo el PP, el reparto de la carga será justo” (¿La voz de ZP?).
Escuchaba estas palabras y me preguntaba: ¿estos del PSOE son ventrílocuos? ¿Han cambiado la voz Zapatero y Solbes, transmutándose en Sánchez y Calviño, o viceversa?
El mismo mensaje de hace diez años, incluso en su literalidad, cuando Zapatero, rendido a la evidencia de la crisis tantas veces negada, anunció duras medidas: “Las medidas son equitativas, pues pretenden repartir con justicia...”.
Si Sánchez dice que el reparto será justo, es porque asume que va a haber reparto, por lo tanto, crisis. ¿Le ha traicionado el subconsciente, o es tan evidente que vamos cuesta abajo? ¿Se están tomando medidas correctoras, o hay previsto algún “plan B” para edulcorar la campaña?
¿No tienen la impresión de que ahora mismo el Gobierno lo conforman Sánchez, Celáa y Ábalos? ¿No tenía que haber más ministros, o renunciaron al sueldo y emigraron? ¿Entre estos personajes que nos representan, hay alguno con capacidad para torear el miura de la crisis?
¡Ave María Purísima, menos mal que tenemos a Errejón!
Aprovecho que el A-4 me permite unas líneas más para referirme al Sr. Adrián Barbón. No le conozco personalmente, ni sé de sus vicisitudes políticas, logros y éxitos que seguro tendrá en su currículum, pero me descoloca absolutamente su empecinamiento por meternos con calzador la cooficialidad de la llingua, que nadie quiere: “Hay que reconocer la importancia del asturiano como lengua, y salvarla”; se ha atrevido a decir que se plantee poner traductores en nuestro Parlamento para traducir el asturiano a sus señorías (demencial); y que, minusvalorando el conflicto catalán, diga que la bajada de impuestos en Madrid “es el mayor ataque a la Constitución, en años”... Es como si yo digo que el impuesto confiscatorio sobre las herencias en Asturias es el mayor ataque a la Constitución en democracia. Y me quedo tan ancho. ¡Que tamos estudiaos, Sr. Barbón!
Mientras tanto, Asturias se desangra sin que el ciudadano corriente pueda constatar, más bien al contrario, algún pequeño avance que pare la sangría.
Particularmente, voy a echar mucho de menos el señorío, educación y saber estar del Sr. Javier Fernández. Sin duda.
Saludos cordiales.
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