China, siderurgia y el dato onírico
Podría ser onírico el dato de mi memoria, pues no puedo recordar con precisión cuándo y por qué lo almacené en ella, pero es que en mi memoria está claro que la acería LD I de Avilés fue desmantelada y llevada a China allá por la década de los ochenta del siglo pasado. Lo que haría que por aquella época varios técnicos, sobre todo de mantenimiento en acerías, se desplazaran a China desde Avilés, siendo la avanzadilla de que podría llegar un después como ahora.
Lo que ya está realmente confirmado es que en 1992, coincidiendo con la visita de Li Peng, se firmó un contrato entre China y España para construir una acería de dos convertidores de 250 toneladas teniendo como modelo la recién inaugurada LD III, con sus correspondientes máquinas de colada continua. Tal acería se construiría en la ciudad china de Wuhan, en la provincia de Hubei.
Como se ve, hace un cuarto de siglo facilitábamos a China acerías y ahora ArcelorMittal dice que no es rentable competir con turcos y chinos desde Asturias.
¿Qué tal si empezamos a construir altos hornos de hidrógeno para obtener su esponja de hierro con la que abastecer un horno eléctrico de electrodos o de inducción? A lo mejor los chinos invierten en una línea de investigación en tal sentido y fomentan algún tipo de otra inversión para aprovechar el capital humano y la materia gris que tenemos, o igual nos venden hidrógeno para los gasómetros de El Musel, o lo instalan todo en Mauritania, que allí tienen hierro, luz solar y viento. Si hubiera una certeza (mayor que la mía sobre cuál fue el destino último para la acería LD I), quizá se podría llegar a algún tipo de trato con ArcelorMittal para que conservase activo el capital humano, manteniendo competitivo nuestro acero. Porque, de lo contrario, se dispersarán y abandonarán Asturias, como es habitual y necesario para todos los que no ven futuro aquí. Pues aquí ni sabiendo chino se ve futuro; algo muy distinto si eres chino y te enseñaron lengua española en China para venir a Asturias a conocer su cultura.
O a lo mejor China nos manda técnicos chinos en orientación, formación y empleo para ver cómo aprovechar tanto capital humano que aporta Asturias con su masa gris, para llevarlo allí y ponerlo a cargo de la vieja acería de Wuhan. O se aficiona al sabadiego con patatas e invierte en la industria alimentaria porcina criando aquí cerdos gigantes asturceltas, dando vida a nuestro medio rural y trabajo a Noreña, mientras repuebla la Asturias decaída demográficamente.
El destino nos guiará a aquello que necesitemos soñar.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

