Pesadillas

18 de Octubre del 2019 - Alejandro González Lada (Urbiés)

Despierto con un desasosiego tremendo, aún sudoroso trato de calmarme... sí, sería una pesadilla... juraría que era una pesadilla, pero era tan real como desquiciante... vi a Torra abrazado a una bandera preconstitucional, con los ojos fuera de órbita, acompañado de un legionario y discutiendo con un guardia civil mientras gritaba como un poseso: “¡Quiero ir a misa! ¡Quiero ir a misa!”, y corriendo se saltaba los controles que la Guardia Civil había montado en los accesos al Valle de los Caídos.

La familia Franco continuaba con sus demandas, y ahora exigía que el cuerpo de su abuelo se sepultara en Barcelona, más en concreto en la Sagrada Familia. Además, el féretro debería ir portado por unos castellers y cubierto por la “senyera”, mientras una banda de “timbals y gralles” acompañarían a la comitiva fúnebre. Para oficiar los actos, fue el mismo Puigdemont quien se ofreció voluntariamente.

La Generalitat Valenciana condenaba la actuación de la Policía y los Mossos en Barcelona al entender que la permisividad de estos hacia los catalanes celebrando las Fallas en pleno mes de noviembre era un plagio permitido por el Gobierno de España y desvirtuaba sus fiestas populares.

Rivera era detenido después de protagonizar un altercado en la plaza de la Castellana, desnudo y vociferando, con una “estelada” en una mano y una bandera preconstitucional en la otra: “¡Espanya es un merda, el rei un feixista i jo un pobre independentista!”. La multitud congregada a su alrededor aplaudía enfervorizada al ídolo, para quien pedían la oreja y el rabo.

Pablo Casado y Abascal, viendo que la popularidad del líder de Ciutadans crecía y sumaba en expectativas de voto, se plantaron en la plaza de Colón y, aupado el uno encima del otro, trataban de quemar la gigantesca bandera que ondeaba al viento. La Generalitat, vistos los acontecimientos, solicitó la extradición inmediata.

Inda sacaba en exclusiva una primicia para la portada de su periódico; en ella una famélica familia de Etiopía acusaba de su desgracia al ministro en funciones Grande-Marlaska por su incontenible glotonería, motivo y causa de la hambruna en África y del cambio climático en el planeta. Marhuenda, a su vez, para no perder protagonismo, ofrecía en “La Sexta Noche” su domicilio para acoger a cuantos emigrantes cruzaran el Mediterráneo.

La Princesa Leonor cerraba su discurso en la entrega de los premios “Princesa de Asturias” alzando el puño y proclamando: ¡Salud y República! La Reina, embargada de emoción, replicaba al grito de: ¡Salud! y ¡Puxa Asturies! El Rey sufrió un desvanecimiento momentáneo, según fuentes de la Casa Real, todo debido a la ingesta de fabada, callos, panchón, frixuelos y casadielles.

Seguro que José Luis Cuerda o García Berlanga habrían podido ilustrar una vez más este despropósito de país, en donde minorías radicales tratan de arrastrar a una mayoría al abismo. Sobran banderas, sobran impresentables, urgen soluciones, urge afrontar realidades y olvidarse de ficciones, claro está, a no ser que estemos dispuestos a vivir de ensoñaciones.

Cartas

Número de cartas: 49642

Número de cartas en Abril: 11

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador