La Nueva España » Cartas de los lectores » Resoluciones de discapacidad en Asturias: trabas y mentiras

Resoluciones de discapacidad en Asturias: trabas y mentiras

31 de Octubre del 2019 - Regina Prado Falcón (Oviedo)

Soy la mujer de Iván Delgado, al que le publicaron en esta sección una carta con el título de "El drama de ser un discapacitado en Asturias" el pasado 2 de octubre.

Siguen pasando los días, las semanas, los meses y me encuentro con una barrera administrativa inquebrantable: no tengo la resolución de discapacidad de mi marido correcta, a pesar de comunicaciones electrónicas y una última visita presencial a la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar el viernes 18 de octubre.

Tuvo revisión de discapacidad con un grado del 90% el 1 de agosto en el Centro de Valoración de Oviedo, y seguimos con una llamada para preguntar en qué estado está la resolución el 2 de septiembre, ya que justo un año antes pasamos por el mismo trámite y después de varios paseos y llamadas el dictamen estaba mal (le reconocían un grado de discapacidad del 90% pero que era una persona autónoma, vamos que ni se leen los informes, ni los dictámenes, ni las resoluciones que firman), y su excusa final para quitarme de en medio fue echar la culpa a Correos... En esta llamada la ordenanza de turno me dice que llevan entre dos o dos meses y medio de retraso, así que esperé en casa a que llegase la resolución.

Empezamos con nuevas visitas al Centro de Valoración, que nada más verme soplan y resoplan y me indican dónde está el buzón de quejas: desde hace un año las resoluciones no dependen de ellos, ahora lo tramitan todo en la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar y que me busque la vida allí. Mientras tanto, nos caduca la tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida, nos quitan la exención del pago de la "viñeta" del coche ya que se tramitó con una resolución provisional ya caducada, y no puedo solicitar el libro de familia numerosa.

Empieza la batalla contra la Consejería en cuestión: a las llamadas telefónicas nadie te atiende en cuanto oyen "resoluciones de discapacidad" y el horario de atención al público coincide con mi horario de trabajo. Así que decido solicitar de forma telemática que me informen sobre el estado de la resolución.

Llega la primera resolución diciendo que adjuntan unos anexos que no adjuntan, y vuelvo a realizar una comunicación electrónica, con la cual consigo que me envíen otra resolución que dice exactamente lo mismo también sin anexos, y encima con una referencia distinta a la primera.

Vuelvo a realizar una comunicación electrónica y me planto en la Consejería, donde de primera mano no me quieren dejar pasar porque no hay nadie ese día para atender al público. Le digo a la ordenanza primero que no soy "público" (yo como público entiendo a alguien que va al cine, al teatro, a un estadio, etcétera), y segundo que soy una ciudadana, y que se busque la vida por teléfono porque no salgo de allí sin ninguna respuesta de la segunda planta de la Consejería. Había más gente que iba para consultas de resoluciones de discapacidad pero viendo la intolerancia de la ordenanza se fueron.

Me mandan a la primera planta, que es donde llevan los trámites de dependencia, y a pesar de las excusas de una señora muy amable sigo subiendo las escaleras de caracol hasta la segunda planta, que es donde tramitan las resoluciones de discapacidad, y me planto ante la Jefa de Sección de la Unidad de Recursos con Personas con Discapacidad. ¿No me decían que no había nadie para atenderme? Pues sí que la había: "Como ya habrás leído en la prensa estamos faltos de personal" y tenemos problemas con el sistema informático, ya que desde el 1 de septiembre debe firmarse todo digitalmente. Piensa que con eso me voy a ir conforme y le exijo que me explique cómo tengo dos resoluciones que ponen exactamente lo mismo, que en ninguna de las dos se adjunta el dictamen de valoración y que encima tienen referencias distintas. Soplidos y resoplidos, y ante una mesa vacía de papeles y mirando el reloj coge el teléfono y llama al Centro de Valoración de Oviedo.

Le envían 100 dictámenes de valoración electrónicamente, que por supuesto van cargando poco a poco y el ordenador le expulsa del sistema informático, así que viendo el panorama me marcho. El lunes me llama antes de las nueve de la mañana y me dice que me deja una copia del dictamen en el Centro de Valoración, pero que no es válido, que me llegará por Correo una nueva resolución con el dictamen de valoración.

Conclusión: tengo dos resoluciones de discapacidad con dos referencias y dos fechas distintas las cuales hacen mención a un dictamen firmado con una fecha posterior a la fecha de ambas resoluciones. Por tanto, nada es válido.

Esto no es falta de personal, esto no es un problema informático, esto no es culpa de Correos (empezamos con la campaña electoral), esto es una vergüenza: la falta de profesionalidad, empatía, una llamada telefónica, un escrito dando explicaciones, ¡algo!, todo se resume en una interminable gestión de lucha contra trabas y mentiras.

Señora Melania Álvarez, consejera de Derechos Sociales y Bienestar de Asturias, o pone orden en su Consejería o deje su cargo a una persona más competente y profesional que usted.

A la espera de la resolución con el dictamen y fechas coherentes, un saludo.

Cartas

Número de cartas: 49647

Número de cartas en Abril: 11

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador