Un paladín de la naturaleza
Lo es el allerano Joaquín González, de Caborana, todo un ejemplo de hombría de bien, que dedica su vida por completo a su gran amor: la naturaleza, de una manera asombrosa y ejemplar, como vamos a ver. Hoy, que tanto depredador humanoide hay por todas partes que está contribuyendo al envenenamiento y putrefacción de nuestro planeta Tierra, he aquí que en este querido pueblín allerano (Caborana fue ayer uno de los pueblos más ricos e importantes, y hoy es todo lo contrario después del cerrojazo injusto y prohibitivo que se dio a nuestro carbón, que sigue habiendo asgaya) existe, callada y silenciosamente, un entusiasta y aguerrido paladín defensor de la madre naturaleza y cuanto allá representa en la vida del hombre.
Sí, callada y silenciosamente, Joaquín González vive prácticamente en la grandiosidad del medio rural (por eso lo traemos hoy aquí), bosque y montañas, con su fauna y su flora. La fauna le apasiona de tal manera que se hermana y convive con ella hasta el extremo de tener sus “guaridas” para pasar las noches y poder ver y observar mejor a sus amigos irracionales, a veces más racionales que los de dos patas, a cuyos amigos incluso fotografía con su teléfono móvil.
Fotos asombrosas y únicas que este sencillo y bonachón paladín nos enseña y explica: diversidad de aves y pájaros, reptiles de toda las especies, lobos con sus aullidos, en manada unos, otros en la nieve atacando a un venado, y osos, uno cogido de frente y tan cerca, que parece que se dispone a atacar a Joaquín. Que debiera de dar a conocer toda esta riqueza de su fauna. En realidad, Joaquín tenía que ser conocido por aquellos que tienen autoridad ecologista y del medio ambiente. No puede pasar este paladín allerano ignorado.
Joaquín González que, al igual que San Francisco de Asís, todos los animales son hermanos suyos –hermano lobo, hermano oso, hermana águila–, es un paladín defensor de la madre naturaleza, a la que dedica su vida por completo. He aquí un hombre de Aller que es hoy un ejemplo en el mundo mundial, tan contaminado y desigual.
Ricardo Luis Arias
Aller
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

