Zona rural y natalidad
Estoy de acuerdo en todo con la carta de don Alberto Torga, cura indomable, siempre comprometido con todo y mejor persona. Expone con fácil prosa y argumentos al dedillo dos problemas graves de España en particular: la España rural (vaciada) y la falta de natalidad. No me recuerda, muchos años han pasado, usted un cura reciente, yo un niño que hizo su primera comunión con usted. Hasta fuimos en un camión a buscar porterías (que usted se encargó de agenciar) para el campo de la iglesia para que jugaran los niños; el anterior cura no nos dejaba jugar. Un abrazo enorme.
Es cierto que para eso, para llenar los pueblos y el campo de familias, necesitamos salvar algunos obstáculos con inversiones potentes en cuanto a infraestructuras, servicios básicos y sobre todo con las comunicaciones de las nuevas tecnologías. Apostando por acercar la educación, la sanidad, residencias de ancianos y guarderías a esas zonas rurales. Los políticos están a otras cosas, a lo suyo. Nada esperamos de ellos. Aunque como dice el señor Barbón es de pueblo y puede saber cómo encauzar este tema, si le dejan.
Qué decir del empleo, con buena comunicación cabría cualquier planteamiento industrial de todo tipo, incluidas cooperativas agroalimentarias y ganaderas y rehabilitación de viviendas. Añadiendo la mano de obra en cuidados de una población envejecida... todo con ganas e ideas se puede conseguir.
Es cierto que entramos en contraposición muchas veces con nosotros mismos. Queremos un ecologismo y un animalismo a lo bruto y enseguida. Entre proteger el medio ambiente y los animales (el ecosistema) y pretender convertir las zonas rurales en Yellowstone, parques donde quepa todo bicho viviente. Donde las truchas y salmones se los coman los cormoranes y las nutrias. Donde las ovejas, cabras, terneros, potros... se los coman y descuarticen los lobos y osos. Donde las gallinas, conejos, patos... sean provecho para raposos, martas, mapaches, zorros, comadrejas, aves de presa y hasta serpientes. Donde toda clase de frutos, hasta los silvestres y la miel ya son del Oso. Donde las cosechas y pastos las destrozan los jabalíes... así podríamos poner ejemplos de cómo es imposible crear vida en un pueblo hoy en día. Por eso se van. Nadie quiere trabajar para esas bestias salvajes. Antes, había también lobos, osos y jabalíes, pero se mantenía una proporcionalidad, un tente entre ellos y las familias y empresas.
Quiere decirse, que no solo es tema de animar a los jóvenes a irse a vivir a la zona rural. Para fijar esa población en la zona rural hay que hacer un estudio a fondo de cómo después de facilitarles estar, no le hacen la vida imposible nuestras moralinas y sobredimensión de todo bicho viviente.
Hoy en día es imposible subsistir del campo, de la ganadería y de empresas anexas a lo mismo. Salvo que coloquen industrias de otro tipo, cosa que no harán.
Sobre el tema de la natalidad, estoy de acuerdo, salarios de miseria y precarios no pueden crear un ambiente propicio para tener hijos y proyectos, solo si se ayuda y apoya esa natalidad podremos remontar. Pero mientras en esos países los políticos ayudan a los padres, aquí se ayudan a ellos mismos, colocándose y enchufando a diestro y siniestro, cuando no, roban a manos llenas como vimos.
También de acuerdo en el tema del impuesto de sucesiones, un impuesto al impuesto. Un saludo.
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