Vivir del pasado
Resulta hiriente que el líder podemita achaque a los chicos de Vox su ausencia de condena del fascismo primigenio. Esto es lo barato, lo “low cost”, lo peliagudo es lidiar con la actual secuela, la de aquí, la que te interroga ante la desenfadada corbata suelta. Lo vamos a ejemplificar con un par de situaciones. A Javier Sardá, su doble nacionalidad, español y famoso, ya le crea la inquietud propia de tener que pasear por las calles de Barcelona en las actuales circunstancias, como le ocurriría a cualquier unionista identificado. El 10N, ¿quién evitará el riesgo de pucherazo en la Cataluña profunda cuando a los apoderados constitucionalistas no se les permita acceder a los colegios electorales si osan adentrarse en un territorio absolutamente comanche? El esplendor de este encantador de serpientes no sería tal si no contase con la inestimable ayuda de los intemporales seguidores de flautistas de Hamelin que, como Santo Tomás, necesitan experimentar en carne propia el síndrome venezolano para retornar a una realidad esteparia fruto del fallido paraíso prometido.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

