Mañana serás una cobaya sin enterarte
(A propósito del estudio del INE los días 18 al 21 de noviembre de nuestros datos del teléfono para saber cómo nos movemos los españoles).
La noticia muy poco difundida por los medios de comunicación y como dada por normalidad es muy preocupante y un atentado claro a nuestra intimidad por mucho que se disfrace o se intente explicar y dice así: “El estudio del INE que analizará los movimientos de teléfonos móviles en España para realizar un estudio de movilidad arrancará el próximo lunes 18 de noviembre. La primera fase de este estudio tendrá lugar durante cuatro días laborales, del 18 al 21 de este mes, y ha despertado las críticas de muchos usuarios que han preguntado a sus compañías telefónicas qué hacer para que sus datos –que estarán anonimizados– no aparezcan en el estudio”.
Además, si no hay una contestación social en contra contundente, harán este primer estudio, el siguiente y así hasta quedar definitivamente en estudio permanente, porque todos lo hemos aceptado, y me pregunto: ¿no nos vigilan bastante y usurpando nuestros datos todas las compañías y el Estado?, pero ahora lo hacen a cara perro, como se dice vulgarmente en lenguaje coloquial para que todos nos entendamos, para que sepamos que estamos controlados, y me pregunto: ¿dónde ha quedado la ley que protegía nuestros datos privados?, y a veces vas hacer cualquier cosa, incluso a los dentistas y te hacen rellenar unos papeles donde concedes la autorización para inscribir tus datos y poderte mirar la boca, lo cual me hace mucha gracia y dicen que “¡cuidado!, que si no lo hacemos nos cae el pelo”.
¡Ah!, que el Estado está exento del cumplimiento de la ley que protege la intimidad de las personas y puede acceder a nuestras vidas, ¿no vivimos en una democracia o quizá me haya acostado pensando que vivía en una democracia donde se respetan los derechos humanos y me he despertado en una dictadura disfrazada de democracia?
¿Pero qué país es este?, ¿qué democracia tenemos?, no somos dueños de nada cargados de impuestos, intervenidos por el Estado y ahora nuestro propio teléfono, que pagamos con iva, incluso internet a precio de oro, le sirve al Estado como microchip personal para controlar nuestros pasos sin costarle ni la implantación de un chip, lo hace como pura normalidad y los medios lo ven intrascendente o quizá lo ven hasta de cierto provecho; verán nuestros movimientos bancarios, que ya los tiene Hacienda; nuestros amigos con quien nos relacionamos, qué hacemos en cada momento ,nuestras conversaciones por Whatsapp, todo; nos dejan sin intimidad con nuestros amigos y oyen nuestra voz en nuestras conversaciones por teléfono; si no estaba intervenido, eso es intervenir el teléfono de los españoles y no moralizando como natural. Lo que más me extraña es que tanto partidos como sindicatos no hayan alzado la voz de alarma, ni los movimientos feministas, ¿qué pasa?, ¿vivimos aducidos, alucinados, zombis? ¿Quién me garantiza que no están ya intervenidos desde hace tiempo y que después de estos días va haber otra fase y otra, o se les olvida dejarlo así intervenido? Las compañías están de acuerdo, además ni piden permiso, ni siquiera te enteras, ni te informan; creo sinceramente que vivo un sueño muy real, preocupante, pero al que la gente pasa como si no fuera con ellos, salvo algunas personas que sí ven la importancia de esto, ¿qué dicen los jueces y el Tribunal Constitucional?, ¿están mudos, se han ido de vacaciones?
Y como a los teléfonos se les perdona todo, pues seamos cobayas voluntarias, ignorantes y comprometidas con esta democracia de inseguridad jurídica. Mañana serás una de ellas, míratelo bien.
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