La Nueva España » Cartas de los lectores » Extraño un partido y gobierno liberales

Extraño un partido y gobierno liberales

1 de Diciembre del 2019 - Carlos Muñiz Cueto (Gijón)

El nuevo Gobierno de España debe comprender que solo la producción que ayude a la exportación será económicamente válida. No puede aumentar la deuda porque España no puede avanzar hacia la quiebra y la bancarrota, sino que debe comenzar a amortizar deudas como nos pide Europa. No es cuestión de mantener o generar empleos en la industria, sino de automatizarla y robotizarla siendo ella a su vez fabricante de robots y maquinaria automatizada, lo que conllevaría reducir empleos y ocupaciones. Tampoco se trata de que el sector servicios se automatice y robotice como lo hace ahora, sino que los servicios se hagan de persona (empleada) a persona (cliente) aunque la persona empleada tenga a su disposición los mejores medios que el desarrollo tecnológico permita incluidos robots a su servicio. Solo así podríamos ser industrialmente competitivos para exportar y a la vez ser capaces de ofrecer un servicio de calidad a nuestros visitantes extranjeros y a nuestra sociedad. Realizar ese esfuerzo de automatizar y robotizar mientras se destruyen ocupaciones tradicionales y a la par se busca el pleno empleo es nuestra obligación y una cuadratura del círculo. Pero el derecho que tenemos es el de exigir que nos dirijan para intentarlo juntos y unidos. No podemos seguir con problemas de nacionalidades o clases sociales, sino que debemos afirmar la igualdad fiscal y de oportunidades para todos en cualquier lugar. Extraño un partido y gobierno liberales, porque hay populismos que nos alejan de lo comedido, que es lo único capaz de implantar innovaciones que permitan dirigirnos hacia ese cambio inminente de civilización que se nos viene encima. Si no somos capaces de introducirnos en ella, nos sumergiremos en la opaca pobreza. No se trata de exigir derechos para el reparto de la riqueza sin generarla, porque sería de estúpidos. Ni tampoco de exigir deberes para que solo unos pocos obtengan riqueza sin repartirla, porque sería de incautos. Se trata de hacer lo razonable para resolver los problemas que vienen del mundo, y no crear problemas internos para justificar la incapacidad de resolver los del mundo. Extraño un partido y gobierno liberales, porque van quedando obsoletas muchas preparaciones profesionales que dejan en la necesidad a las personas, obligándolas a usar su tiempo en la formación ocupacional para buscar nuevas ocupaciones, debiendo hacerlo en alternancia con la propia actividad.

Facilitar esta nueva transformación social (nuevas actividades) e innovación productiva (robots y automatismos para ser competitivos) requerirá de una gran dinamización mediante un cambio estructural de los ingresos de las personas. Un cambio en base a: una renta básica universal incondicional a modo de mínima garantía para sobrevivir en tiempos de crisis; un salario ciudadano ocupacional según la utilidad y necesidad que el Estado tenga de la ocupación, premiando a aquellas personas que la realicen en determinada empresa de éxito (la que paga buenos impuestos) y, por último, el salario tradicional de la empresa que disminuiría en gran medida a causa de los otros ingresos permitiendo así los cambios en la dinámica de empleo y actividad empresarial hasta lograr una sociedad en plena actividad. Solo de esa forma podremos enfrentarnos comercialmente desde la libertad a países donde tal libertad no existe. No vale poner aranceles o fronteras separatistas o trastocar la información para que evoque sueños e intereses que no sirven para superar dificultades reales y avanzar hacia el futuro. Los tiempos futuros deberían ser de colaboración activa hacia la expansión, donde ya no tendría cabida la dominación, sino la colaboración sin menoscabo de la competición. No nos dejemos subyugar por enfoques que avalan memorias históricas de victimismo nacionalista o de clase, como si fueran pragmáticas realidades de un futuro mejor, pues solo nos retrotraen a principios del siglo XX cuando en guerras y revoluciones había que matar al otro.

Por todo ello, no es de extrañar que el "Business Insider" titule uno de sus artículos de esta manera: "Elizabeth Warren dice que el ingreso básico universal respaldado por Andrew Yang está entre las 'opciones a considerar' para garantizar el bienestar financiero estadounidense". Sí, extraño un partido y gobierno liberales, más aún, a una persona experta en quiebras o bancarrotas como Elizabeth Warren para que, de forma comedida, nos pudiese ayudar a evitarlas.

Qué será de nosotros si Europa no se conecta con la nueva civilización siendo defensora de lo liberal: economía de mercado (frente a aranceles), globalización (frente a nacionalismos separatistas), derecho a la existencia individual en libertad (mediante una renta básica universal incondicional), meritocracia (mediante un salario ciudadano ocupacional según la ocupación de la persona e impuestos que pague la empresa donde la desarrolla: esto ayudaría a competir frente al exterior al poder disminuir el salario la empresa y ajustar así el precio del producto), implantación fiscal necesaria (tasa Tobin, IVA y otras), e igualdad de oportunidades para todas las personas (mediante formación profesional ocupacional dual, ayudas al emprendimiento y al trabajo asociado facilitando la igualdad fiscal en todos los territorios, así como una sanidad y educación públicas de calidad, pues sin ellas no hay oportunidad posible).

Cartas

Número de cartas: 49642

Número de cartas en Abril: 11

Tribunas

Número de tribunas: 2194

Número de tribunas en Marzo: 2

Condiciones
Enviar carta por internet

Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.

» Formulario de envío.

Enviar carta por correo convencional

Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:

Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo
Buscador