¿Es usted un caballero español?
No es fácil andar esta vida como un gentleman, pero, naturalmente, es obligado. Tampoco es fácil esquivar los epítetos con los que Pérez Reverte cañonea a diestro y siniestro a toda la parva, entre la que tarde o temprano nos vamos a ver reflejados. Cuando semana tras semana se salva uno de ser un imbécil o un gilipollas, el ego nos sale por las orejas y nos reafirmamos como casta sublimada en el estrellato de lo imposible. Pero... la felicidad y menos la gloria, aunque sea sana y hermosa, aunque tenga las piernas largas y torneadas, no llega muy lejos. Y... ¡zas!, en el primer descuido nos caza el francotirador. Por fin, una vez quedé como un miserable por besar a las señoras. Y es que tiene razón, ningún caballero que se precie debe besar a una dama si no es ella quien toma la iniciativa, tampoco ha de ofrecer su mano, sino otorgar a la dama la primacía si es que quiere usarla, si no, pues a disimular como un caracartón. Ya nos lo enseñaron en el instituto. Algunos incluso aprendimos que al acompañarla, el caballero debe tomar la parte exterior de la acera, protegiendo a la dama en la parte interior. Bueno, pues a pesar de eso, nos ha pillado, ¿por qué?, pues... porque a veces uno no sabe si la fémina en cuestión se acuerda, o le han enseñado siquiera sobre sus derechos sexuales y la pobre está esperando que el caballero la bese, pero él, más caballero que ser humano, la hace sentir poco apetitosa. Eso sí que es ser gilipollas -con perdón, ya que uno no tiene patente de corso-. Bueno, pues ese es el escenario político del momento. ¿Tan fea es nuestra España? Da la impresión de que algunos la desean para ellos solos pero a oscuras, sin casarse, u obligándole a convivir con concubinas y sin otorgarle siquiera la honra de ser ella quien bese a quien quiera. Arturo, ahí tienes tarea.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

