¿Por qué nos cuesta tanto decir te quiero?
No entiendo por qué, si recibir un “te quiero” produce un efecto balsámico e, incluso, terapéutico, a veces nos cuesta tanto decirlo abierta y frecuentemente.
Parece que decir “te quiero” es patrimonio exclusivo de algunos familiares y de amigos íntimos, y, sin embargo, considero que debería también extenderse a otras personas con las que tenemos trato frecuente y con las que establecemos una relación de amistad y de cariño.
De la misma forma que decimos “gracias”, “por favor” y “lo siento”, con mucha frecuencia y naturalidad, creo que deberíamos decir “te quiero” con más naturalidad y frecuencia de lo que acostumbramos.
Decir “te quiero” no es lo mismo que decir “te amo”.
El cariño, en el sentido de afecto hacia alguien, es lo que nos debe impulsar a decir “te quiero” sin más connotaciones. El amor es algo más íntimo, una atracción emocional y sexual hacia otra persona que nos lleva a decir “te amo”.
Podemos decir “te quiero” a la persona amada, pero podemos también decirlo con espontaneidad, sin el menor atisbo de amor, a cualquier persona que merezca nuestro cariño, y recibirlo también de otras personas, porque es muy gratificante.
Debe rellenar todos los datos obligatorios solicitados en el formulario. Las cartas deberán tener una extensión equivalente a un folio a doble espacio y podrán ser publicadas tanto en la edición impresa como en la digital.
Las cartas a esta sección deberán remitirse mecanografiadas, con una extensión aconsejada de un folio a doble espacio y acompañadas de nombre y apellidos, dirección, fotocopia del DNI y número de teléfono de la persona o personas que la firman a la siguiente dirección:
Calvo Sotelo, 7, 33007 Oviedo

